COLORADO WOLKOWYSKI. SE QUEDA HASTA EL FINAL DE LA TEMPORADA CON BIGUA

"Yo tenía ganas de jugar; aquí, en España o Argentina es el mismo deporte"

Llegó el jueves, el viernes fue a la Federación Uruguaya y fichó para Biguá.

El sábado fue a realizar ejercicios al club y a tirar sus primeros lanzamientos. A la noche fue con su representante a almorzar mariscos en la zona de la rambla. Rubén Wolkowyski, el jugador con más partidos en la Selección Argentina, integrante de la llamada Generación Dorada que conquistó nada menos que la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, formará parte de nuestra Liga Uruguaya. El técnico del equipo, el también argentino Néstor García, quien lo dirigió dos años en Boca Juniors, lo llamó y lo convenció. Su debut es esperado para mañana ante Trouville.

–¿Por qué aceptaste jugar en Uruguay, una Liga que no es de las más renombradas y más para un jugador campeón olímpico y actualmente vigente?

–Yo tenía ganas de jugar al básquet; aquí, en España o Argentina, es el mismo deporte. Siempre se juega con la misma pelota, lo que cambia es el nivel de jugadores o del equipo. Jugar al basquetbol es lo mismo en cualquier lado. Me dieron la oportunidad de venir a jugar acá y la aproveché. Fue todo muy rápido luego de una charla con Néstor García, él quería que viniera al equipo y se dio. Yo a Néstor lo conozco hace muchos años, estuve dos años en Boca Juniors como jugador y él como entrenador.

–¿Qué le puede aportar al equipo?

–Lo que pasa es que eso se verá en los entrenamientos y en lo que me pida Néstor. De ahí se verá lo que puedo dar y ver de qué manera puedo ayudar para que el equipo funcione mejor. Claro está que el campeonato que lograron ­Sudamericano– ayuda para que el equipo tome más confianza para lo que resta de la Liga Uruguaya. Eso va a ser una inyección de energía para que de ahora en más el equipo funcione mejor.

–¿Qué sabe del basquetbol uruguayo?

–No mucho, pero seguramente con el transcurso de los partidos sabré cuál es su nivel. Conozco al básquet de este país cuando me tocó en algunas ocasiones enfrentarlo con la Selección. Lo de Uruguay fue siempre de muy buen nivel, lo que pasa es que en los últimos tiempos no nos cruzamos porque Argentina tenía dos equipos.

–A través de su carrera ¿cuál cree que ha sido la diferencia entre la forma de jugar en esta parte del mundo a diferencia de Europa o la propia NBA?

–Creo que la pasión que tenemos los sudamericanos no se consigue en otra parte del mundo. Lo demostramos en cada juego, en cada doble o en cada partido que se gana. Afuera por ahí jugar es más un trámite y quizás no importa tanto ganar o perder. Esa es la diferencia. Nosotros siempre jugamos a ganar.

–¿Cómo analiza la Liga de su país actualmente?

–Está bien, pero no tiene el mismo nivel que tenía antes por la masiva ida de los jugadores hacia Europa. Creo que el nivel bajó también por lo económico y por la calidad de los extranjeros.

–¿Qué sintió cuando Argentina logró la medalla de bronce en Beijing?

–Fue un mérito muy grande de parte de los jugadores. El equipo no pintaba para ir a podio, pero de última, con la actuación de los jugadores se consiguió un buen resultado.

–¿Usted no estuvo en ese quipo por problemas con el técnico Sergio Hernández?

–El fue quien tuvo problemas conmigo porque le molestó que hablara para mejorar al equipo. Pero son cosas del técnico y la verdad que a mí no me influyó para nada porque yo todo lo que tenía por jugar con la Selección ya lo hice.

–¿Está pronto para jugar ya mañana con Biguá? Hace seis meses que no juega.

–Estoy pronto, quizás no al ciento por ciento. La inactividad se siente en cualquiera. De cualquier manera no es lo mismo entrenar que estar en competencia. Es otro timing, otro juego, y por ahí necesitas algunos partidos para adaptarte.

–¿Su contrato con Biguá puede caerse en caso de que surja alguna posibilidad en el exterior?

–No, no, firmé hasta el final de la temporada.

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