Biguá de América
Emocionante. Dramático. Colosal. Biguá le devolvió la gloria al basquetbol uruguayo. Después de interminables amarguras, de no conseguir nada a nivel de clubes desde 1992, justamente con el propio Biguá consagrándose en Montevideo, por fin la celebración retornó.
Y lo hizo un equipo en el que sus integrantes tuvieron que vender rifas y bonos de colaboración para llegar hasta Guayaquil. Esto sólo pasa en Uruguay con el deporte nacional. Y vaya si todo eso engrandece esta consagración. Ganarle a dos equipos brasileños en un torneo, a un argentino, no es normal. Pero Biguá lo consiguió. La consagración llega después de dos partidos seguidos definidos en alargue, ante Libertad y Univille. Tremendo. Se pensó que con el desgaste hecho ante los argentinos, todo iba a ser más complicado. Y así lo fue. Pero el equipo demostró clase, jerarquía, carácter y personalidad para dejar atrás los sinsabores. El partido fue infartante, porque no jugaban sólo contra Univille, sino ante todos los del equipo de Libertad que hacían fuerza en las gradas por los brasileños. Algo insólito. Pero las cosas fueron así. De cualquier forma no debió sufrir tanto Biguá, después que en el segundo tiempo enderezó el partido. Llegó al último minuto 5 puntos arriba, 65 a 60, y estaba el título a mano. Pero tres pérdidas increíbles le dieron la chance a Univille de empatar y pasar 67-65. En el peor momento, Osimani anotó 2 libres y el partido se fue al alargue. En él, García Morales salió por quinta falta, pero estaban Osimani, Young, Meira, el Sapo Rovira y llevaron adelante el partido y lograron el título. Enorme. Bajo la conducción del argentino Néstor «Che» García, Biguá y el basquetbol uruguayo recuperan la gloria. ¡Salud campeón de América!
Campeones con todas las letras
«Para los que no creyeron en nosotros; hace tiempo que buscaba algo así y todavía poder vivirlo con mi hermano -Joaquín-. Emocionante», dijo Martín Osimani. «La tercera fue la vencida. No aguantaba más. Memorable», sentenció García Morales. «No puedo hablar. Estoy emocionado», fueron las pocas palabras dentro de tanta emoción del Sapo Rovira, aunque luego se recuperó y agregó: «Emociona. No nos podemos olvidar de los problemas que tuvimos para venir acá». «No sé si es soñado. Pero sé que venía a trabajar con gente que iba a dar lo mejor. Dios es muy generoso», manifestó el técnico, Néstor García. «Es una emoción muy grande, inigualable» expresó el Chiqui Scorza al tiempo que su compañero de directiva, Pato Abeal, saludó emocionado a la familia y al contador Nelson Moreira, el gran hacedor de este Biguá ganador. Y sin dudas con todos ellos, desde el cielo, habrá festejado el Tito Colom.
BIGUA 81 – UNIVILLE 79
Cancha. Voltaire Paladines Polo (Guayaquil). Público. 500 espectadores. Arbitros. Alvaro Torres (Colombia), José L. Juyo (Colombia), Cristian Espoz (Chile). Parciales. 16-19/ 28-25/ 45-39. Alargue por empate en 67.
BIGUA. M. Osimani 26, L. G. Morales 12, J. Osimani 10, D. Freeman 8, K. Young 18 (fi), G.Meira 3, J. Rovira 4, J. Cambón 0. DT. Néstor García.
UNIVILLE. Shilton 11, Jefferson 20, Williams 14, Flavio 8, Tiago 2 (fi), Maiteguinha 19, André Goes 0, Douglas 5. DT. Alberto Vial.
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