Bueno y Guerrón fueron controlados
Carlos Bueno fue quizás el más incisivo de los delanteros que presentó Uruguay, quien a fuerza de movilidad, garra y la acostumbrada desprolijidad que caracteriza su fútbol, fue quien más complicó al fondo ecuatoriano.
En el primer tiempo, jugó tirado por izquierda y haciendo la diagonal hacia el centro del área, cuando Forlán tenía el balón por derecha. Ya a los tres minutos de juego, una asistencia suya de cabeza logró desajustar la tranquilidad de los visitantes y el rubio delantero del Villareal, quien recibió el balón, remató apremiado por los rivales, saliendo su tiro rebotado.
El ariete de Peñarol trató de complicar la salida de Ecuador yendo a presionar y generó algunas imprecisiones importantes, pero por momentos lo hizo en forma muy solitaria, lo que era fácil de solucionar para sus rivales. A los 15 minutos y tras mucho trajinar, decidió cambiar su calzado deportivo buscando mayor «agarre» a la cancha, la cual estaba muy mojada. Con los nuevos «championes», un minuto más tarde en una acción individual intentó un remate al arco defendido por Zeballos que salió muy débil y se perdió afuera.
Con el correr de los minutos el conjunto celeste perdió pie en la mitad de la cancha y no pudo hacerse con el balón, lo que hizo que el mismo le llegara en forma sucia y fuera bien controlado por los zagueros del equipo del Pacífico. En la etapa complementaria, el trámite tuvo diez minutos electrizantes en su inicio y fue allí donde tuvo la gran chance de anotar que no pudo concretar. Un pase filtrado por Forlán entre los zagueros de Ecuador, lo dejó de cara al arco de Zeballos, tras un breve pique, remató sin mayor efectividad tapando el balón el arquero visitante y ahogando la única jugada clara de gol de Uruguay en todo el partido. Después, Bueno siguió luchando como lo había hecho hasta el momento y Tabárez decidió cambiarlo por Abreu a los setenta minutos, finalizando su deslucida actuación en el cotejo.
Guerrón fue absorbido
Uno de los jugadores más promocionados de esta Selección de Ecuador es sin dudas el delantero Joffre Guerrón. El mismo salía a la cancha con la intención de ser una de las armas ofensivas, sobretodo de contragolpe gracias a su gran velocidad, de la selección del Pacífico. El mismo jugó bien recostado sobre la banda derecha lo que generó un constante enfrentamiento con su marcador por esa zona, Martín Cáceres. El zaguero del Barcelona, que jugó de forma improvisada como lateral izquierdo, cumplió una tarea impecable, cerrando cada vez que Guerrón intentó avanzar por esa banda y siendo factor clave para que Ecuador no tuviera por ese sector de la cancha la facilidad necesaria para poder llegar a la meta defendida por Castillo. Si se prodigó bastante en la faz defensiva, bajando a intentar entreverar el avance del «Cebolla» Rodríguez por izquierda y recuperando algún balón que otro. Al minuto de juego tuvo un tiro tras centro desde la izquierda que no tuvo el destino deseado por el futbolista, pudiendo escapar Uruguay de la situación peligrosa. Después fue bien controlado por Cáceres e incluso Vizuete demoró demasiado en cambiarlo, hecho que se dio a los 83 minutos con el ingreso de José Cortez.
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