En ambiente de tensión, Brasil cerró su preparación
El entrenador Carlos Dunga, contrariando una tradición de décadas del fútbol brasileño, condujo un entrenamiento secreto, sin la prensa, aunque sugirió que para enfrentar a Chile deberá utilizar un equipo con tres atacantes: Ronaldinho (AC Milan), Robinho (Manchester City) y Luiz Fabiano (Sevilla). Pero el carácter secreto de la sesión no escondió la evidente tensión en el plantel, no solamente a causa de la casi insoportable presión por resultados en las eliminatorias mundialistas, sino también por declaraciones del presidente Luiz Inácio Lula da Silva sobre la falta de combatividad del plantel.
En una entrevista ofrecida a pequeños diarios locales, Lula había dicho el martes que el argentino Lionel Messi era el mejor futbolista del mundo y que los jugadores brasileños no luchan lo suficiente por el balón, declaraciones que este viernes provocaron la ira del arquero Júlio César (Inter de Milan). «Me irrité cuando dijo que (el argentino Lionel) Messi pierde la pelota y corre a recuperarla, mientras que nosotros quedamos parados. Entonces, que se vaya a vivir a Argentina. Que se torne ciudadano argentino, renuncie y se vaya para allá. Tal vez Brasil así mejore alguna cosa», dijo el arquero brasileño.
Después de sugerir que hablaba en nombre de los jugadores, Júlio César agregó que «es muy fácil apoyar a la selección cuando todo está bien. Antes de decir alguna cosa, uno tiene que pensarlo dos veces. Él (Lula) no pensó y fue infeliz. Quedé irritado porque no tenemos el apoyo del presidente». Por su parte, Robinho acotó que «Lula dice lo que quiere, es un hincha de fútbol y da su opinión. Nosotros estamos concentranos y no tenemos que darle importancia a eso. Toda crítica constructiva es bienvenida, y esperamos hacer nuestra parte en la cancha para convencer al presidente».
Poco antes de trasladarse con la selección al aeropuerto para embarcar rumbo a Santiago, Dunga ofreció una tensa conferencia de prensa, y a pesar del visible esfuerzo por controlarse no logró evitar una respuesta al presidente brasileño. «Se habla mucho de que no ganamos la medalla de oro en los Juegos de Pekín. Pero la selección de fútbol fue la única disciplina que no recibió dinero del gobierno federal y sin embargo trajo una medalla», dijo Dunga, en referencia a la presea de bronce capturada en China. Anclada en la quinta posición de las eliminatorias sudamericanas para la Copa del Mundo de 2010 y eliminada de la lucha por la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín por la rival Argentina, la selección brasileña viaja a Chile en un momento delicado. Después del fiasco en China, crece a cada día la presión en Brasil para que la Confederación Brasileña de Fúbol (CBF) despida al entrenador Dunga.
Compartí tu opinión con toda la comunidad