La salida de Prudente del Parque Central
Los medios de prensa se agolparon en el vestuario de los árbitros a la espera de la salida de la cuarteta y en especial del árbitro principal, Líber Prudente, en procura de unas palabras acerca de la suspensión del espectáculo. Sin embargo, los minutos pasaron sin novedades.
En principio, la Guardia de Coraceros estaba ocupada en evitar que la gente que «abarrotara» el hall principal cantando «Prudente no se va, Prudente no se va» y se acordara de la familia del árbitro, se exacerbara más de la cuenta y decidiera ingresar a zona de vestuarios, lo que hubiera sido un verdadero caos.
Una vez que la gente comenzó a dispersarse con el paso de los minutos en el hall, la guardia reforzó la salida de Prudente mientras la puerta del vestuario de los árbitros se abría ocasionalmente para dar paso a algún delegado, dirigente o allegado a la terna.
En determinado momento, la puerta se abrió y se dejó constancia de que Prudente quería salir escoltado por la Policía, no quería que la prensa se le arrimara porque no haría declaraciones.
Luego de casi dos horas, varios efectivos de Coraceros formaron un «muro de escudos» por donde sacaron a la cuarteta hasta una puerta lateral, luego pasaron hacia la cancha de tenis y de allí a la salida por Urquiza, siempre rodeados de escudos y policías.
Compartí tu opinión con toda la comunidad