Una jornada de sorpresas
El atletismo tuvo ayer cinco medallas de oro que fueron a parar a nombres semidesconocidos como la estadounidense Harper en 100 metros vallas, la británica C. Ohuruogu en 400 metros y el ruso A. Silnov en el salto de altura.
Para completar la jornada de los modestos, dos pequeños países fueron capaces de llevarse un oro en atletismo: Bahréin, por medio de Rashi Ramzi, un atleta de origen marroquí, y Estonia, gracias a Gerd Kanter.
La política deportiva de Bahréin de nacionalizar a deportistas de otros países, gracias al oro negro, dio resultado este martes con el oro que ganó Rashid Ramzi, nacido en Marruecos, en la prueba de 1.500 metros.
Ramzi, de 28 años, doble campeón del mundo de 800 y 1.500 en 2005, es el primer medallista bahreiní de la historia del atletismo, y se impuso al superar en la final al keniano Asbel Kiprop y al neozelandés Nicholas Willis.
Por su parte, la estadounidense Dawn Harper dio la sorpresa al ganar el oro de 100 metros vallas, después su compatriota Lolo Jones, se fuera al suelo en la última valla.
Harper, que no había ganado antes ninguna medalla internacional, se impuso con un tiempo de 12.54, su récord personal. La australiana Sally McLellan, segunda, y la canadiense Priscilla Lopes-Schliep, tercera, tuvieron que desempatar en la foto-phinish tras haber logrado el mismo tiempo (12.64).
También llegaría el triunfo de la británica Christine Ohuruogu en 400 metros planos (49.62), al superar a la jamaicana Shericka Williams (49.69) y a la favorita estadounidense Sanya Richards (49.93).
Campeona del mundo en Osaka-2007, en ausencia de Richards, Ohuruogo hizo callar a los escépticos, sobre la validez de su victoria en Japón.
Por su parte, el estonio Gerd Kanter se colgó la medalla de oro de lanzamiento de disco, superando al polaco Piotr Malachowski y al lituano Virgilijus Alekna, que era el vigente bicampeón olímpico.
Con su triunfo Kanter se convirtió en el segundo estonio campeón olímpico en atletismo, ocho años después de que Erki Nool lo lograra en decatlón en Sydney-2000.
Otra gran sorpresa fue el triunfo del ruso Andrei Silnov en altura, dos semanas después de que fuera repescado para ir a los Juegos Olímpicos.
El ruso, con una marca de 2,36 metros, se impuso precediendo en la clasificación al británico Germaine Mason y a otro ruso, Yaroslav Rybakov.
Campeón olímpico en Atenas, el sueco Stefan Holm no pudo estar en el podio y se tuvo que conformar con el cuarto puesto, con 2,32 m.
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