BARBA
El "Toto" y su máquina de afeitar
Como ya es costumbre el Toto Da Silveira no tiene tiempo ni para dormir. Eso al menos dice él, aunque nosotros le escuchamos roncar «fiero». Pero como lo sacamos «expreso» todos los días, ni modo que se pueda afeitar en paz. Entonces, con su maquinita a batería, camina por las calles de Pekín afeitándose diariamente.
Ni que hablar que no hay chino que no se dé vuelta a mirarlo y de nosotros es el centro de las «cargadas». Mañana prometió afeitarse en casa y no hacernos pasar más vergüenza.
Compartí tu opinión con toda la comunidad