
“Todo fluyó, simplemento ocurrió, me siento muy bien (…) en los últimos 15 (metros) todavía tenía fuerzas, vi a Leisel (Jones) detrás mio y empujé hacia la pared”, explicó Soni. Poco después su compatriota Ryan Lochte se proclamó campeón de 200 m espalda también con récord mundial (1:53.94).
“Mi traje se desacomodó tras los primeros 50 m, sólo trataba de controlar mis piernas”, dijo Lochte, que ha mantenido un duelo con Aaron Peirsol, segundo, desde el mundial de 2007. “Estoy muy contento, es mi primer oro individual”, agregó.
En la cuarta final de la jornada, la alemana Britta Steffen sorprendió en la prueba reina de velocidad de las mujeres, 100 m libre, a la australiana Lisbeth Trickett y a la estadounidense Natalie Coughlin, plata y bronce respectivamente. Más allá de que el público se queda helado con las plusmarcas que siguen cayendo, Phelps es el encargado de calentar el ambiente cada vez que se zambulle. Con este sexto título en el “cubo de agua” de la capital china, el nadador de 23 años prosigue su búsqueda del récord absoluto de número de oros olímpicos en unos mismos Juegos, que ostenta su compatriota Mark Spitz, con siete títulos en Múnich-1972. Pekín ayer lo vio festejar en los 200 m estilos, ganados delante del húngaro Laszlo Cseh (1:56.52) y del también estadounidense Ryan Lochte (1:56.53), que se quedó con el bronce, mientras el brasileño Thiago Pereira se quedó al pie del podio, con un cuarto puesto que le dio su crono (1:58.14). El de Baltimore dijo que “sólo quería acelerar en los primeros 50 m y lograr un liderazgo temprano. Sabía que era una carrera difícil para Ryan (Lochte, que había competido y ganado antes en los 200 m espalda), si en la primera mitad lograba cierta diferencia, por lo que después podría manejarla”.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21