Abrahamian rechaza su medalla
El luchador sueco Ara Abrahamian rechazó su medalla de bronce ganada en el torneo de lucha grecorromana de los Juegos Olímpicos de Pekín dejándola en el suelo. El sueco, que ganó la medalla de plata en los Juegos de Atenas hace cuatro años, subió con evidente enfado al podio, donde empezó a protestar y tras recibir la medalla la dejó en el centro del círculo de combate, antes de irse levantando el puño. Abrahamian cree que venció en semifinales al italiano Andrea Minguzzi, el ganador de la medalla de oro en la categoría de los 84 kilos, pero el combate le fue concedido al italiano.
Muralla. Los jugadores de la selección española de básquetbol decidieron no perder tiempo y visitar la legendaria Gran Muralla china inmediatamente después de conseguir su pase a cuartos de final del torneo olímpico con una cómoda victoria ante Alemania por 72 a 59.
Caballo. El cartel era prometedor pero la campeona del mundo de 60 metros vallas Lolo Jones desmintió los rumores que apuntaban a que pensaba correr contra un caballo. «Rodé un anuncio publicitario para un casino que organiza carreras de caballos y eso me sirvió para pagar el viaje a Pekín a mi familia», contó. «Pero no sé cómo esta historia se ha convertido en ‘voy a correr contra un caballo'», añadió la norteamericana, prefiriendo reírse de la ocurrencia.
Ping Pong. Cuando se miran los resultados del tenis de mesa, masculino y femenino, de los Juegos Olímpicos de Pekín, se tiene la impresión de leer una guía telefónica china. Prácticamente todos los nombres, sean de equipos de Estados Unidos, Dinamarca, Holanda o Singapur, tienen consonancias chinas. Sin duda el jugador de ping-pong es un producto que se exporta sin problemas.
Militares. La Bundeswehr, el ejército alemán, es el mayor proveedor de atletas de la delegación de Alemania, con 127 representantes, 56 mujeres y 71 hombres, de los 435 que participan en los Juegos. Esa cifra representa casi un tercio. En los Juegos de invierno de Pekín-2006, el 50% de los atletas alemanes eran militares.
Frugal. Debido a las competiciones, Christian Bauer, el entrenador francés del equipo de sable chino, festejó frugalmente el martes por la noche la medalla de oro de Zhong Man. «Comimos con los dirigentes en el self-service de la Villa Olímpica con un poquito de alcohol para celebrarlo de forma muy simple». Sin champán.
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