"EL CHENGUE" ABRIO LA PUERTA
En la pasada jornada el hasta hace poco capitán de Nacional Richard Morales rompió el silencio que se había autoimpuesto y realizó su primera aparición en público tras su anuncio de alejarse de los tricolores y dejó latente la posibilidad de volver a jugar por el equipo que lo lanzó a la fama.
El popular «Chengue» volvió a hablar después de quince días para el programa «Las voces del fútbol» que se emite a través de Sport 890 y entre otras afirmaciones, en uno de los pasajes de la nota descartó las versiones que anunciaban su posible incorporación a Juventud de Las Piedras, cuando dijo «en Uruguay en el único club que juego es Nacional».
Enseguida, sobre la posición que adoptó hace dos semanas y la posibilidad de mantenerla o ratificarla, el pedrense explicó: «Yo estoy viendo qué es lo mejor para todos. Sé que las cosas hay que hablarlas, pero por sobre todas las cosas quiero lo mejor para mi familia … en este momento no puedo confirmar nada sobre si sigo o no.
Con los dirigentes hablamos permanentemente, saben cuál es mi punto de vista, y saben que conmigo pueden hablar siempre … la parte más pesada de todo esto la tengo en mi familia; mi señora no interfiere, pero lo peor que tengo es la nena, viene con cartas de compañeros de la escuela para que vuelva, cosas que a uno le llegan. Tuve que ir a hablar con la maestra para que la dejen tranquila con el tema del fútbol; mi viejo está sufriendo como loco, y uno siempre tiene que buscar la felicidad de la familia, pero por ahora no puedo confirmar nada».
A buen entendedor, pocas palabras bastan. Si el delantero prioriza la felicidad de su familia por encima de los motivos que llevaron a tomar la decisión, su anuncio sobre la realidad de su padre y su hija (las dos personas que fueron fundamentales para su regreso a Uruguay hace un año pese al consejo de su representante de quedarse en España) permite acercarse a un desenlace.
Te recomendamos
el mundial opacado
El caso Omar Abdulkadir Artan: deportación, racismo y escándalo en la antesala del Mundial 2026
Omar Abdulkadir Artan, el mejor árbitro de África, tenía los documentos al día, la VISA aprobada y todo en regla: iba a dirigir un partido del Mundial de Fútbol y Trump le rompió el sueño.
Compartí tu opinión con toda la comunidad