Gay Expression y Boa Viagem ganaron en el mismo tiempo, demostrando ser idénticos en su rendimiento
EL nuevo Maroñas pierde plata con sus reuniones, por lo tanto, sólo hace las cien por año que marca el pliego. Ni una más, ni una menos. Las que sobran son para Las Piedras, que a ellos les sirven porque recaudan tres veces más que en sus jornadas comunes. El negocio de los capitalinos son las tragamonedas, donde ganan fortunas. Pronto, según allegados a la Comuna Canaria, también el Hipódromo de Las Piedras tendrá su bonificación por las ganancias de los casinos que trabajan para Hípica Rioplatense… esperemos que hagan cien reuniones por año y que no pierdan como el gigante de Montevideo. EL tema pasa por formar carreras atractivas y que funcionen con éxito los juegos especiales, entusiasmando al gran público con pozos que sacudan la modorra.
Hoy se disputa la Gran Polla de Potrillos, con el nombre de Arturo Piñeyro, en homenaje a uno de sus hijos preferidos. La vida del recordado jinete, tuvo altos y bajos muy pronunciados. Siendo un niño se visitó de jockey y Las Piedras fue el escenario de sus primeras proezas. Con Coraje se impuso en la carrera de los seis hipódromos (Maroñas, Las Piedras, Pando, Palermo, La Plata y Rosario). Adelantándose a Leguisamo, Di Tomado, Baratucci, entre otros muchos consagrados.
Enseguida se lo llevó para Maroñas Don Pepe Di Giuli, el mejor entrenador de la historia, quien sostenía que iba a ser otro Leguisamo. Pero, con sólo 17 años, su carrera quedó trunca. Se enfermó y lo engordaron como a la Tota Santillán. Estuvo 23 años sin andar a caballo y volvió a los 40. Se ganó todo y nosotros pensamos que Di Giuli tenía razón, era otro Leguisamo. El destino no lo quiso, pero en la retina de los afortunados que lo vieron en acción en sus comienzos, quedó la misma impresión del cuidador de Aurreko y tantos otros campeones. Merecida distinción.
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