Los grandes de Sudamérica llegan complicados al clásico
«Derrota gorda», ironizó «Lance» en alusión Cabañas, el atacante de redonda figura que anotó el segundo gol y estrelló dos pelotas en el palo. Junto a Roque Santa Cruz, Cabañas enloqueció a la defensa brasileña.
«Llena de volantes, la selección no tuvo capacidad de creación y falló mucho en la marca», dijo Lance sintetizando lo que parecieron ver todos los periodistas brasileños: una selección casi amedrentada como un «cuadro chico» por un rival que sufrió la expulsión de un jugador a comienzos del segundo tiempo.
«Brasil se lleva un olé de los paraguayos», dijo O Estado de Sao Paulo, que agregó «¿Quién diría? El equipo de Dunga se curva ante los paraguayos».
«El equipo no tiene padrón táctico, ni jugadas ensayadas y, mucho menos, fuerza para reaccionar», dijo O Estado. «Es un equipo sin gracia, con un fútbol limitado y jugadores que actúan burocráticamente», añadió.
«Veloz en el contraataque y jugando con ganas, Paraguay pudo haber goleado», señaló O Estado y marcó que, al término del partido, hinchas brasileños, presentes en Asunción, corearon «Fuera Dunga». «Otro tropiezo le puede costar muy caro», advirtió.
«Nuevo papelón de Brasil», tituló O Globo en su portada, agregando luego que «La selección muestra que está divorciada de sus raíces y de la propia historia del fútbol brasileño» y al finalizar «Brasil jugó como un cuadro chico», según dijo su columnista Fernando Calazans.
La selección brasileña comandada por el técnico Dunga comenzó los trabajos decidida a reflotar su fútbol y subir en la tabla; instalada en la denominada ‘Ciudad del Gallo’, centro de prácticas del Atlético Mineiro, el plantel auriverde trató de asumir con calma la dura derrota.
Busca reivindicarse
La selección argentina prometió jugar mejor y reivindicarse ante Brasil luego del desencanto de un empate agónico frente a Ecuador en el que se opacaron estrellas como Lionel Messi y Sergio Agüero.
«Nos salió casi todo al revés, pero mejoraremos ante Brasil», dijo el técnico Alfio Basile tras el desilusionante empate de Argentina sobre la hora y en su propia casa, en una noche que «agitó los fantasmas», según el diario La Nación.
Tal fue la decepción que Basile prefirió poner paños fríos antes de definir el equipo que plantará en la cancha en Belo Horizonte; con muchos nombres y poco equipo, los albicelestes deberán mejorar su rendimiento si pretenden salir airosos ante Brasil. Los albicelestes entrenaron este lunes a puertas cerradas en el predio de la Asociación de Fútbol Argentino en Ezeiza y partirán en un vuelo chárter esta tarde hacia Belo Horizonte.
Un dilema que enfrenta Basile es si mantendrá el esquema basado en el habilidoso conductor Juan Román Riquelme, hasta ahora un intocable pero que tuvo una tarea opacada en la selección, quien reconoció que «no hicimos las cosas bien ante Ecuador». Quien no parece estar en dudas es el ‘pulga’ Messi, quien mostró algunos destellos de su fútbol ante Ecuador.
En cambio, habrá que ver si Basile mantiene entre los titulares a Aguero o si irá desde el arranque Julio Cruz un delantero neto de peso y con mayor presencia en el área; además tendrá que ver la evolución de Javier Mascherano y Juan Sebastián Verón, lesionados en el partido ante Ecuador. Otro cambio será la ausencia del suspendido Martín Demichelis, en cuyo lugar jugarán Gonzalo Rodríguez o Fabricio Coloccini.
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