Ultimo apronte celeste esta tarde en el complejo
El plantel seleccionado está concentrado a la espera del partido de mañana ante los venezolanos. Ayer por la tarde reconoció el campo de juego del Estadio Centenario y realizó un movimiento de 45 minutos entre titulares y suplentes.
La oncena celeste para enfrentar a la Selección «vinotinto», está confirmada y será Carini en el arco; Pereira, Lugano, Godín y Cáceres en el fondo; Pérez y Gargano y más adelante Forlán, González y Suárez, y arriba Abreu. En el movimiento de la víspera se insistió en varios aspectos, desde el control del balón en el mediocampo y manejar la ansiedad, hasta la movilidad permanente de los puntas procurando ganarle las espaldas a los defensores «vino-tinto».
Para hoy está marcado el último entrenamiento táctico antes del partido, serán ejercicios con pelota detenida en ataque y defensa, en caso que los visitantes se cierren bien en defensa, la pelota quieta será un elemento a tener en cuenta.
Molestia con declaraciones de Saralegui
El entrenador de la selección nacional no ocultó su molestia con algunas declaraciones de Mario Saralegui, entrenador de Peñarol, quién «sugirió» la presencia de Antonio Pacheco y Carlos Bueno en la oncena titular.
Al ser consultado sobre este punto, el «Maestro» expresó: «lo único que quiero señalar es que nunca expresé mis puntos de vista cuando estaban otros colegas en procesos anteriores, nunca hablé y me mantuve al margen, las opiniones que se puedan vertir ahora, corren por cuenta de quiénes las realicen…»
Por encima de que haya salido muy elegante en la conferencia de prensa sobre las declaraciones de Mario Saralegui, LA REPUBLICA accedió a un testimonio muy cercano al seleccionador nacional que nos confió sobre el enorme malestar que le produjeron las declaraciones públicas del técnico de Peñarol, quien le condiciona un sector muy importante de la tribuna.
Te recomendamos
cuatro veces
Uruguay: el tetracampeón que la FIFA reconoce y la historia avala
La discusión sobre los títulos mundiales de la Celeste vuelve a encenderse, pero los documentos oficiales y la propia casa madre del fútbol respaldan una verdad inobjetable: Uruguay luce 4 estrellas y tiene derecho a hacerlo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad