El regreso de viejas épocas
El gran cambio que expuso el gobierno Castillo desde el punto de vista político fue que los delegados dejaron de tener un protagonismo fuerte, que los partidos no se protestan y que los dirigentes cumplían el rol de que deben tener y no eran los principales protagonistas. Estas últimas semanas retrocedimos en ese aspecto.
La continuidad o no de Couto fue el disparador de viejas épocas. Reuniones, alianzas, cartas firmadas, voces anónimas, todo apareció para marcar la postura sobre la presencia del presidente de la Liga. Quedó claro después de la última votación que la figura de Couto ofrecía resistencia.
Ser presidente de la Liga desgasta, hay que tomar decisiones y los que se ven afectados a la larga ejecutan esa discrepancia.
Couto mostró mucho trabajo, obviamente con errores, pero también con aciertos y mucha dedicación. El gran error de Couto y también de Pulleiro fue no saber frenar a tiempo una discrepancia, que terminó con los dos dirigentes que tenían más tiempo para trabajar enfrentados.
No fueron maduros para tratarlo cara a cara, se enfrentaron y las heridas se ven ahora. Pulleiro fuera de la FUBB y Couto fuera de la Liga. En el fondo este es el gran tema. Si seremos especiales los uruguayos, que los dos neutrales que más tiempo tienen para dedicarse, se enfrentaron entre sí y en vez de ambos estar ubicados cada uno en su área, uno se va para su casa y al otro hay que darle otra tarea. A su vez, hay un lío bárbaro para encontrar un sustituto que tenga tiempo, y capacidad para estar al frente de la Liga Uruguaya que se encuentra inestable y con muchas cosas para mejorar.
Te recomendamos
el mundial opacado
El caso Omar Abdulkadir Artan: deportación, racismo y escándalo en la antesala del Mundial 2026
Omar Abdulkadir Artan, el mejor árbitro de África, tenía los documentos al día, la VISA aprobada y todo en regla: iba a dirigir un partido del Mundial de Fútbol y Trump le rompió el sueño.
Compartí tu opinión con toda la comunidad