Un suplente que debe ser titular para mejorar

Si Las Piedras anduviera bien, los maroñenses no se hacían los vivos con los propietarios. No se anotaba en Maroñas, se corría en Las Piedras y salía el aumento de premios. Así de sencillo. Pero, hete aquí, los pedrenses se quedaron en el tiempo. Tuvieron seis años para enriquecerse (1997 – 2003) y se empobrecieron más. Al bobo codearlo, es atormentarlo.

Ahora no llegamos a entender por qué, el Ministerio de Economía, le dará al ganador de la promocionada licitación del Hipódromo de Las Piedras 6% del producido de las cuatro salas de slots que abastecen a Maroñas, a este porque es más grande le dan el 40% y no se lo dan a la IMC que tres años viene luchando sola contra los molinos de viento. Si hubiese recibido ese 6% desde hace tres años, que es un platal, ahora otro gallo cantaría.

Se han gastado ríos de tinta sobre el tema y el mismo sigue en pañales. No aparece por aquí otro Ricardo Beneditto, el dueño de Palermo y titular del stud «Rubio B», que es un ejemplo a seguir. Reflotó al legendario escenario con una sala de tragamonedas en el centro de Buenos Aires, que es una auténtica mina de oro.

Hay un rubio uruguayo, con las mismas ideas y el mismo capital, pero hay que convencerlo de que intervenga en el negocio que ofrece la IMC.

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