En abril arranca la Selección
Por Federico Buysan
Finalmente se concretó la continuidad de César Somma como entrenador de la Selección nacional. La temporada 2001 es muy importante para el futuro de nuestra Selección y es clave para el desarrollo de nuestro basquetbol, ya que tendremos la disputa del Sudamericano en Chile, donde clasifican los cuatro primeros para el Torneo Premundial de Argentina. El verdadero objetivo en el 2001 es intentar conseguir la clasificación hacia el Mundial de Indianápolis.
El basquetbol uruguayo no está en un Mundial desde España en 1986. Para llegar a ese objetivo es necesario realizar una planificación muy seria y contar más que nunca con el respaldo de los clubes y los neutrales. Los dirigentes deben esforzarse de la mayor manera para buscar la posibilidad de jugar encuentros internacionales en el mes de junio, debido que vamos a llegar al Sudamericano sin competencia a nivel local. Somma tiene en mente realizar una preparación muy dura, aproximadamente la idea del entrenador es trabajar tres meses en diferentes aspectos. Nuestra Selección debe entender que para tener éxito fuera del país debemos entrenar a fondo. No tenemos jugadores clase A, por lo tanto debemos entrenar a full: el aspecto físico y sobre todo el defensivo debe ser la llave del éxito para el futuro. Se debe convocar a aquellos jugadores que quieran defender a la Selección, que estén mentalizados a entrenar muy profesionalmente, que entiendan que son profesionales y que la celeste debe ser lo máximo. Que no vayan a la Selección por cumplir y si no tienen ganas, que se queden en sus clubes.
El primer paso de Somma debe ser hablar con lo más experimentados en forma individual y conocer sus deseos de integrarse a este proyecto. La columna en experiencia serán Gustavo Szczygielski, Oski Moglia, Marcelo Capalbo, si están con ganas y se meten a fondo en esta idea de poder llegar a un Mundial pasarán a ser jugadores fundamentales en este proceso. Ninguno de esta generación disputó un mundial y tampoco lo más sagrado de jugar, los Juegos Olímpicos. Están en sus últimos años de Selección nacional, por lo tanto una linda despedida sería con el Mundial de Indianápolis.
Debería ser el objetivo de esta generación de jugadores, que tienen Sudamericanos ganados, varios federales, pero muy pocas competencias de elite jugadas. Somma iniciaría los trabajos con 18 jugadores y la posibilidad de sumar algún juvenil para que vayan conociendo la idea de cara al futuro.
Existen nombres puestos en la celeste: Nicolás Mazzarino, Juan Moltedo, Diego Losada, Luis Silveira, Diego Castrillón, Marcel Bouzout, si los «veteranos» como Szczygielski, Capalbo, Moglia están compenetrados tendrán su lugar y luego pueden aparecer estos nombres conociendo el gusto de Somma. Chances para Juliano Rivera, Freddy Navarrete, Jorge Cabrera, Adrían Bertolini, Ismael Onetto y una sorpresa sería una linda oportunidad para Fernando Soria.
Está claro que si Owens está en nuestro país es número puesto.
La posibilidad de que Abratanski pelee por un lugar va a depender de su estado físico, tiene mucha competencia en esa posición de la cancha. Falta mucho para abril, pero tampoco descartemos una buena posibilidad para el juvenil Martín Osimani. El futuro será testigo de estos nombres y en los jugadores y cuerpo técnico, en su trabajo y dedicación, estará la chance de todos de vivir un mundial de básquet.
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