Súper Cat respondió al rigor de Tiko Méndez, rescatando un triunfo que estuvo bastante comprometido
Lo echaron al medio al del «Gavroche» y se lo querían comer crudo…
El conducido Fernando Ciro Olivera se vino desde el fondo con acción de ventanillas, pero le faltó un salto para ganar.
Rasputín encontró los palos libres y se vino desde la mitad del lote, con el mismo accionar que le valió el primer puesto de la Polla de Potrillos.
A todo esto, Súper Cat no se resignaba a perder y ponía el alma en cada brazada.
Kibitzer salió a romper la carrera y lo consiguió. Por lo menos con Súper Cat, al cual complicó de veras en los primeros mil metros.
Le sacó los palos, la punta y en el codo lo apuntaló hacia afuera, dejándole los palos a Rasputín. Movió la carrera de firme, posibilitando el tardío avance de Etna’s Boom. Diríamos que corrió para Rasputín y Etna’s Boom, quitándole revoluciones al favorito de la cátedra, que apenas salvó el primer puesto. Carlos Tiko Méndez hizo maravillas para retirarlo vencedor y fue pieza clave en la conquista.
Mientras, Mario «Semidios» González, aunque con susto, debutó ganando en 2008 como cuidador.
Quiere emular a José Pacífico Di Giuli, que figuraba a los caballos clásicos y los otros los dejaba para los capataces, en su momento José Díaz, Enrique Mesías, Manolo Dacosta, o algún otro que escapa a mi memoria, dada la extensa trayectoria del Mago de Etchegoyen.
Súper Cat es más de lo que mostró ayer. Pero Rasputín y Etna’s Boom se superan en cada presentación y siempre serán rivales de cuidado para el laureado descendiente de Cloud Watch y Floriana. Cuarto a dos cuerpos y cuarto Dinhal, que amagó a pasar al frente en mitad de la recta final y no le dio la nafta.
Endurecieron los que definieron y el defensor del stud «Hacheerre» metió violín en bolsa. De cualquier forma, lo suyo vale.
Cerró el marcador Kibitzer, que marcó rumbos en la punta y nunca se rezagó.
Hasta cerca de la meta, vino presionando a los líderes. Los otros, muy poco.
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