LAS BARRAS SON INEXPUGNABLES PARA LA POLICIA
El operativo policial fue exitoso en cuanto a que no se produjeron incidentes de gravedad en el partido clásico.
Más de 800 efectivos estuvieron afectados a la seguridad del encuentro entre Peñarol y Nacional, sin embargo ayer quedó demostrado que las barras bravas siguen mandando en los sectores donde se ubican.
Un perfecto conocedor de los temas de seguridad nos confió en el Estadio Centenario ayer por la tarde: «las barras siguen siendo inexpugnables, nadie puede entrar en su área y esto lo sabemos todos, en especial la Policía».
En cualquier país en el que se respete la organización de los espectáculos no se puede permitir que se ingrese con una bandera que oficia como trofeo de guerra…»
Esta fuente hacía referencia a las banderas de los rivales que portaron los hinchas de Peñarol en la Amsterdam y de Nacional en la Colombes.
Pero fue mucho peor con la gallina de goma que ingresó la hinchada de Peñarol con los colores de Nacional y que además hacía referencia a una supuesta paternidad de los aurinegros.
Esa gallina de goma fue inflada en la propia tribuna y fue exhibida durante más de una hora. Mientras eso ocurría en la Tribuna Amsterdam, en el Palco Oficial las autoridades debatían sobre esta situación y las medidas que se debía tomar.
Luego de mucho deliberar, el encargado del operativo decidió por una razón estratégica no tomar ninguna medida porque podía ser contraproducente para la seguridad del partido.
Cuando promediaba el segundo tiempo llegó la orden de los referentes de la barra aurinegra, que decidieron desinflar la gallina de goma y la escondieron para evitar una requisa a la salida del partido.
En síntesis, por encima de que no hubo incidentes que lamentar, los hinchas se encargaron de demostrar que ellos manejan un territorio inexpugnable para la Policía.
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