Tiene la palabra

Los jueces contra Peñarol

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

No puedo dejar pasar los vergonzosos arbitrajes de Larrionda y Méndez, secundados por el Sr. Daniel Bello. Creo que, a pesar de que Nacional practica una idea de fútbol más atildada que la de Peñarol, me queda la sensación de que una vez más, y a pesar de las grandes ausencias de Peñarol, Nacional no estaba en condiciones anímicas para derrotarlo en este tipo de finales, de no ser por las increíbles ventajas que se le otorgaron en ambos clásicos. Hay que destacar que Peñarol realizó un importante esfuerzo para tratar de disimular las ausencias de jugadores fundamentales como Cedrés, Romero, Martín García y Darío Rodríguez e incluso fue superior por momentos a Nacional. Sin embargo tuvo que enfrentar la injusta expulsión de Olveira, un penal mal cobrado en contra y otro no cobrado a favor en el primer clásico, más otro penal mal cobrado en el segundo y la increíble y nunca vista predisposición de Méndez de anular todas las jugadas de ataque de Peñarol sobre el área de Nacional en el segundo tiempo. Evidentemente que Méndez tenía muy claro cuál era su objetivo y así lo cumplió. No debemos olvidar, además, que el año pasado el Sr. Méndez cobró un penal a favor de Nacional que fue más de un metro afuera del área y además expulsó mal a De Souza, lo que motivó que Peñarol tuviera que jugar casi un tiempo con 2 hombres de menos y estuviera a punto de perder el Campeonato Uruguayo que finalmente ganó en la tercera final. Peñarol, nos guste o no, practica y practicó desde hace mucho tiempo una forma de jugar definida que se basa muchas veces en la garra y entrega de sus jugadores. Muchas veces, a lo largo de toda su rica historia, se ha tenido que enfrentar a situaciones muy adversas dentro del campo de juego y las ha sabido sacar adelante. Este año, incluso, y jugando con mayoría de suplentes superó por momentos a Nacional y creo que de no haber mediado los «horrores» arbitrales tampoco hubiera perdido. Derrotar a Peñarol en partidos definitorios no es una tarea fácil y los hinchas de Nacional lo saben muy bien. Por algo, hacía más de 47 años que Peñarol no perdía una final por el Campeonato Uruguayo. No sé qué tipo de intereses habrá detrás de todo esto o qué factura nos habrán pasado, pero la realidad es que los hinchas de Peñarol nos sentimos estafados, nos metieron la mano en el bolsillo y no sólo nos sacaron el Campeonato y un largo invicto, sino que agregaron una página negra más a nuestro ya alicaído fútbol uruguayo.

Gonzalo Ghelfa – <[email protected]>

 

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