UN SOLITARIO PEÑAROL, CON MUCHAS LIMITACIONES, SACO UN PUNTO DE ORO

Defensor se empató solo

El entorno del Estadio Centenario, para un partido que en las últimas décadas se transformó en un clásico más del fútbol uruguayo, fue deprimente. Defensor Sporting, que no aporta mucho público cada vez que juega con uno de los grandes de nuestro medio obliga a la hinchada rival a concurrir masivamente. Es que ganarle a los violetas se transformó también en un placer para los hinchas de los dos equipos más importantes de nuestro medio. Pues este Defensor silencioso, tan correcto, aplicado en el trabajo y tan coherente en su existencia se transformó también en «verdugo» implacable de estos equipos.

Sin embargo, la muestra de ciudadanos pensantes que tuvo la hinchada aurinegra dejó en solitario a su equipo, para que se las arreglara con el temido equipo de los 29 partidos invictos (antes de disputar el de ayer, hoy 30), en el debut de la Liguilla. Mayoritariamente la hinchada aurinegra expresó un mensaje y dejó en claro que también decide por sí sola. Lo que no quedó claro fue si el mensaje fue porque están hartos de la politiquería en el fútbol, de los negociados, de los arbitrajes tendenciosos y de la burla que es para todos la dirección de nuestro fútbol. O si la protesta fue contra la resolución de la directiva aurinegra que aceptó jugar la Liguilla. Pero lo cierto es que en cualquiera de las dos opciones la gente demostró que tiene su opinión propia y le da la espalda a lo que entiende no está bien.

Lástima por el espectáculo, pues los dos se merecían otra escenografía para un partido que cada vez que se disputa, siempre en lo previo es de resultado incierto. Por eso es un clásico.

 

Buen primer tiempo

El partido fue con situaciones cambiantes, fundamentalmente en los equipos, ya que los dos tuvieron sus buenos momentos, pero ninguno mantuvo el ritmo durante los noventa. Pero en el balance general, se puede decir que los violetas jugaron mucho mejor que los carboneros. Pese a que Peñarol llegó al estadio con un gol desde los vestuarios, pues al minuto de juego, cuando aún se estaban acomodando en la cancha, desde un corner enviado por Bengoechea, llegó la apertura en el marcador tras un cabezazo de Enrique De Los Santos ante una mala salida del arquero Baleato.

Todos podemos pensar que un gol de ese tipo le cambia los planes a cualquiera y rompe todos los esquemas preparados previamente. Más si quien lo convierte es el grande. Esto no pasó con Defensor, que es uno de los pocos que le juega distinto a Peñarol o Nacional. Tragó saliva ante el gol y continuó como si nada hubiese pasado. Atacó a su rival, lo que hizo que los aurinegros aprovecharan algunos espacios y se acercaran al área. Fue justamente cuando a los siete minutos Franco cubrió una pelota dentro del área y Traversa que lo marcaba desde atrás cayó con su cuerpo encima del atacante. Penal, así se cayó sin querer o queriendo, pero es penal, no hay dudas. Vázquez dijo que no y el partido siguió.

Defensor que jugaba bien, tocando al influjo de Tejera y Rodríguez, y que creaba peligro con Magallanes y Eliomar, buscaba el empate incansablemente.

Se demoró hasta los 30 minutos, cuando Traversa, desde afuera del área, sacó un remate impresionante e inatajable para Berbia.

Daba la sensación de que las cosas estaban en su lugar, pues Peñarol no inquietaba demasiado ya que la defensa violeta comenzaba a tomar el pulso del partido, después de un inicio con fallas.

El encuentro se hizo entretenido pero no lograron superarse antes de la finalización del primer tiempo.

 

Al principio o al final los errores se pagaron muy caros

En la segunda parte, Magallanes que hacía rato demostraba el buen momento por el que está pasando, y cuando transcurrían seis minutos, convirtió un golazo y puso en ventaja a su equipo. Defensor revertía un resultado adverso y pasaba a ganar, demostrando gran personalidad y carácter de equipo grande. De allí en más el partido volvió a cambiar, los violetas tomaron los piolines y manejaron la situación. Peñarol adelantó sus líneas y los contragolpes violetas avisoraban un tercer y quizás definitivo gol. Ribas se jugó y mandó las tres variantes a la vez, De Souza, González y García, dejando a su equipo con tres puntas, Cedrés, Franco y García. Sin embargo quitó del campo a Serafín García, quien había cambiado de posición y jugaba en el segundo tiempo por izquierda siendo uno de los mejores, y eso le valió una rechifla generalizada. Minutos después se fue sentido Magallanes y quien lo sintió fue el equipo, ya no estaba «el Pelusa», que enloquecía a los defensas y arrastraba marcas. Le faltaba el compadre al excelente Tejera, ya que juntos habían deleitado jugando buen fútbol.

Sumado a un Peñarol que no se entregaba y buscaba el empate, hacía que nadie tuviera seguro del resultado final. Daba la sensación que los violetas estaban más cerca, creaban muchas más jugadas de peligro que Peñarol, pero no concretaban. Se iban los minutos y no convertían ese tercer gol que se venía anunciando.

Muchos, conociendo el temple de los jugadores aurinegros, comenzaron a pensar que el empate era posible, ya que más allá que los violetas hacían mejor uso de cada pelota recuperada y los manyas se equivocaban reiteradamente, las jugadas de gol que desaprovechaban alentaban la teoría. Pero el equipo de Keosseian estaba bien parado en el campo y no se vislumbraba por dónde podía llegar ese empate. Finalmente en un envío al área y cuando sólo faltaba un minuto para el final, Carlos Díaz intentó despejar con tanta mala fortuna que la pelota salió hacia su arco clavándola contra el palo.

Era el castigo para Defensor que hizo todo para ganar y le faltó definirlo, jugó bien y desnudó las carencias de Peñarol, cuando encuentra a su frente un equipo que juega al fútbol y lo hace de igual a igual.

Sin embargo su inoperancia final pese a crear muchas chances de gol y obligar a una serie de errores a la defensa aurinegra, lo llevó a pagar esto muy caro. Lo hizo con dos puntos que prácticamente tenía en el bolsillo y a su vez le dio a Peñarol un punto de oro.

Al final quedó la sensación en los pocos espectadores que concurrieron, de que Defensor se empató solo.

 

DEFENSOR SP. 2

Fernando Baleato (4)

Carlos Díaz (5)

Pablo Hernández (7)

Gonzalo Sorondo (6)

Alejandro Traversa (7)

Fernando Fadeuille (5)

Diego Pérez (6)

Marcelo Tejera (8)

Marcos Rodríguez (6)

Eliomar Marcón (5)

Federico Magallanes (8)

 

DT: Manuel Keosseian.

Emilio Haberli, Gustavo Díaz.

66´ Christian González (5) por Marcos Rodríguez, 69´ Walter Escobar (5) por Federico Magallanes, 81´ Heberley Sosa (-) por Eliomar Marcón.

 

PEÑAROL 2

Adrián Berbia (5)

Luciano Barbosa (4)

José E. De Los Santos (5)

Joe Bizera (4)

Darío Rodríguez (5)

Marcelo Romero (5)

Guillermo Giacomazzi (5)

Serafín García (7)

Pablo Bengoechea (6)

Gabriel Cedrés (6)

José Franco (5)

 

DT: Julio César Ribas.

Federico Elduayen, Nicolás Rotundo.

63´ Marcelo De Souza (5), Martín García (5) y Andrée González (6) por Marcelo Romero, Guillermo Giacomazzi y Serafín García.

1´ José Enrique De Los Santos (Peñarol), 30´ Alejandro Traversa (Defensor Sporting), 56´ Federico Magallanes (Defensor Sporting), 89´ Carlos Díaz (Defensor Sporting) en contra.

44´ Pablo Hernández (De
fensor Sporting), 64´ Carlos Díaz (Defensor Sporting), 83´ Pablo Bengoechea (Peñarol).

Cancha: Estadio Centenario

Jueces: Martín Vázquez (4), Fernando Cresci y Alvaro Díaz.

Gustavo Siegler.

5.000 personas.

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