TRES AÑOS DE CAMBIOS
Por Enrique Yanuzzi
Tomar la responsabilidad de dirigir a Nacional en el 98 no era cosa sencilla. Se acababa de concretar un quinquenio por el tradicional rival, con un montón de heridas internas; se estaba de cara a un hecho histórico e inédito: un posible sexenio.
Además la caja estaba vacía, había más de treinta jugadores en el plantel profesional, la deuda era una gota que caía lentamente pero sin pausa todos los días. En fin, no era fácil ser Presidente de Nacional.
La historia marca en diferentes rubros, que cuando existen grandes problemas para solucionar se debe recurrir a grandes hombres, eso fue lo que pasó con Nacional. Una historia por otra parte repetida en el año 1980 cuando el club del Parque Central vivía horas dramáticas, aparece como una luz de ilusión y salvadora don Dante Iocco. Todos saben qué fue lo que pasó. De la nada, se consiguió todo. Nacional en pocos meses era Campeón de América, del Mundo y de Uruguay.
Señalaba renglones arriba que la historia se repite y las pruebas son evidentes. La Directiva que presidió Iocco, entrega un club que dio vuelta la pisada, de tres torneos uruguayos logró 2, cortó el posible sexenio y bajó el déficit a cifras que son potables para enfrentar el futuro de la institución.
Iocco cuando llega repite lo del 80, contrata un ganador como técnico, en aquella oportunidad fue Juan Martín Mujica, triunfador empedernido en los equipos del arranque de la década del 70, cuando a Nacional lo dirigía el «Pulpa» Etchamendi. En esta ocasión el elegido fue Hugo De León, al igual que Juan Martín,un ganador total. En las dos oportunidades, llega al club un preparador físico de enormes credenciales como lo es sin dudas el doctor Esteban Gesto.
Firme, hombre de diálogo, cordial, negociador, dirigente internacional, todo se da en Iocco. Segunda presidencia llena de triunfos y además de soluciones económicas.
Por supuesto que Iocco no estuvo solo en la directiva. Hubo hombres muy capaces en distintas áreas como lo fueron sin dudas, el vicepresidente Oscar Magurno y los delegados el Dr. Hernán Navazcuez y el doctor Alejandro Balbi, toda una revelación en esa materia.
Por supuesto que existieron problemas, en tres años es imposible que no aparezcan los mismos, pero la mesura y la firmeza del presidente hicieron posibles que Nacional todo lo arreglara en casa. Recuerdo el inconveniente previo a la contratación del Gallego Ramírez, en otra época quizás todo hubiese terminado muy mal.
Una de las sabias decisiones de la directiva, estuvo en la continuidad del entrenador. Hugo De León tuvo una filosofía de fútbol renovadora, que fue variando a medida que cambiaba y conocía el plantel. Salvo en el tema de Ramírez, no le erró a las contrataciones elegidas. Los casos notorios de Morales, Regueiro, Sergio Martínez, Tyson Núñez, Romay. Todos jugadores que llegaron sin cartel a Nacional y que finalmente se transformaron en figuras destacadas.
Se terminó el ciclo de Iocco al frente de Nacional durante tres años, con un saldo altamente positivo donde las victorias se dieron y en los momentos de derrotas se supo mantener la calma.
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