El libro del Picaflor
–¿Qué me dice del bochornoso espectáculo del C.A. Peñarol?
–Cállese. Llueven las críticas de todos lados, de las propias tiendas aurinegras. Un dirigente de Peñarol –cabe agregar que El Picaflor dialogó con varios ayer– le dijo que estuviera al golpe del balde porque no descartaba que pudieran producirse renuncias en el Consejo Directivo.
–¿Podrían renunciar dirigentes de Peñarol como consecuencia del cambio de actitud del Consejo Directivo?
–Es una posibilidad que un dirigente aurinegro no le descartó al Troquílido. Fue una jornada extenuante, agotadora, que comenzó muy temprano, en la calle Reconquista 517, en el 7º piso del Cyticorp. Los más calientes, por el cambio de actitud del Consejo, fueron el escribano Ricardo Scaglia y el doctor Julio Luis Sanguinetti. Según los informantes del plumífero, ellos habían sido acérrimos defensores de la idea de no jugar la Liguilla, se habían embanderado con la resolución para provocar cambios profundos en las estructuras de la Asociación y cuando los demás cambiaron el troley, se fueron recontra calientes de la sede de Peñarol.
–¡No me diga!
–Pero mire que no fueron los únicos. En igual estado de ánimo, se retiraron el coordinador Enrique Badano, Angel Tucci, el contador Gedanke y alguno más. En el fondo, el contador Damiani, experimentaba el mismo estado de ánimo porque él sabe que los miles de hinchas y socios de Peñarol no van a comprender el giro de 180 grados del Consejo Directivo.
–En una radio, escuché decir que Paco Casal había hablado con Damiani por teléfono y le había prometido apoyo para lograr las reivindicaciones de Peñarol. ¿Es cierto?
–La versión que tiene El Picaflor es que de mañana hubo una reunión en la calle Reconquista 517 en la cual participaron Juan Pedro Damiani, presidente interino de la AUF, Nelson Daniel Gutiérrez y el contador Damiani. Allí, convencieron al presidente de Peñarol de la inconveniencia de que el club no se presentara a jugar la Liguilla Prelibertadores y el «Tano» asumió el compromiso de Tenfield para colaborar con los Manyas.
–¿Tenfield se puso la aurinegra?
–Tenfield se puso la camiseta de Washington, la única que le importa al zar… De acuerdo a lo que investigó El Troquílido, el Tano Gutiérrez le pidió al contador Damiani que Peñarol jugara la Liguilla que, finalizada la misma, la empresa pondrá a funcionar su poderoso lobby, para lograr los votos de los clubes menores para imponer los cambios que el club exigió.
–Atención, atención. Esto es muy importante porque quiere decir que en el 2001, Tenfield va a jugar con Peñarol.
–Eso lo dice usted. Lo que le comentaron a El Picaflor es que Gutiérrez se comprometió a trabajar en el ámbito de la AUF para convencer a los otros clubes de la necesidad de introducir más cambios en la estructura política y administrativa en Guayabo 1531…
–No sólo le rebajaron los sueldos a los futbolistas y entrenadores, hicieron el calendario que a ellos les convenía sino que además, prometen apoyo político a Peñarol. ¿Y qué va a decir el economista Ache de todo esto?
–Una pregunta interesante la suya… Es evidente que si los dirigentes de Peñarol tienen coherencia después de haber dicho que retiraban al equipo de la Liguilla, ahora no van a cambiar de posición a cambio de nada. Alguien, les prometió algo. El Ejecutivo de la AUF no fue porque Figueredo, Pastorini y Almada, no participaron del cónclave en las oficinas del contador Damiani. Ergo, no hay que ser demasiado listos para darse cuenta que los Manyas se aseguraron algo «groso» para el 2001. Es lo único que puede disimular el ridículo que sus dirigentes han hecho ante la afición deportiva –especialmente la de Peñarol– diciendo un día que no jugaban la Liguilla y 24 horas después, cambiar de opinión como si nada hubiera pasado.
–El contador Damiani dijo que si los vivos duermen, los muertos se despiertan.
–El tiempo dirá si los Manyas actuaron bien o si los volvieron a pasar para atrás, como ocurrió durante todo este año.
Compartí tu opinión con toda la comunidad