PEÑAROL SIGUE SUFRIENDO CON LAS EXPULSIONES

El carbonero venía sufriendo en el tema expulsiones y ayer no fue la excepción, ya que Darío Rodríguez y José María Franco vieron la tarjeta roja y no podrán estar el próximo fin de semana ante Cerro. El de ayer fue el cuarto encuentro consecutivo en el cual los dirigidos por Mario Saralegui no pueden terminar con once jugadores. Ante Fénix se retiró expulsado Diego Rodríguez, contra Danubio vio la roja Darío Rodríguez y ante Liverpool le tocó el turno a Mario Alvarez.

 

El Estadio Luis Franzini presentó un excelente marco de público y un importante operativo de seguridad incluyendo vallados y fuerte presencia policial. Más allá de esto no se pudo garantizar el correcto trabajo del periodismo y cuestiones importantes como la devolución de los balones que caían a las tribunas. El partido, especialmente en la primera parte, estuvo varios minutos detenidos porque las pelotas que caían a la tribuna carbonera no eran devueltas.

 

Con el triunfo de ayer, Peñarol logró su primera victoria fuera del Centenario en el Clausura. En el presente certamen el mirasol había caído contra Wanderers (1-0) y Liverpool (4-3). La última victoria fuera del máximo escenario uruguayo había sido ante Bella Vista por 3-2 en el Apertura.

 

Antes de comenzar el encuentro, los dirigentes violetas le entregaron una plaqueta a Carlos Díaz recordando su paso por la institución. Tras recibir la misma, el lateral se dirigió al banco de suplentes local para saludar a Jorge Da Silva y los restantes integrantes del cuerpo técnico, así como también a sus ex compañeros.

 

Antes de comenzar el partido, ambos equipos posaron con una bandera que rezaba: «Ganale a la hepatitis A. Date la segunda dosis».

 

Mario Saralegui siguió el encuentro tras una reja, acompañado de Eduardo Pereyra, Rubén Paz y varios jugadores que no integraron el plantel. El DT no pudo ingresar al terreno de juego porque debió cumplir la sanción producto de su expulsión contra Danubio. El entrenador le brindó vía handy las indicaciones a sus dirigidos por intermedio de Gabriel Souza (preparador físico).

 

Carlos Bueno debió retirarse de la cancha debido a que su camiseta se había manchado de sangre en la espalda. El jugador esperó que los utileros carboneros le trajeran otra casaca, la que a los pocos minutos se manchó nuevamente. Al ingresar al vestuario se pudo observar que el delantero tenía un apósito de dimensiones considerables en la zona.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje