ENTRETIEMPO. ARENGA DE PELUSSO FUE FUNDAMENTAL

"SI LES HACEMOS UN GOL SE LES VIENE LA NOCHE"

«Les estamos dando la papa, jugando como ellos quieren… hay que tomar la iniciativa, sin desordenarnos, estamos tres a uno… si viene un gol se les viene la noche», dijo enfáticamente el técnico tricolor Gerardo Pelusso al final de su arenga para enfrentar el segundo tiempo. Antes había realizado algunas correcciones tácticas repitiendo varias veces a sus jugadores «sin desordenarnos», y enseguida, cuando se abrió la puerta del vestuario, Mathías Cardaccio le dirigió al «Chengue» un sonoro «»Negro», vamos que lo damos vuelta».

Esos fueron los instantes previos a la reacción, el preámbulo de la remontada a la que, obviamente, se refirió Pelusso: «Fue un triunfo que no sé como catalogarlo, fue impresionante …un partido que había creado toda la expectativa y por eso trajo tanta gente, también con otros interesados en el resultado, y salió un partidazo, cada uno con su estilo, cada uno con sus armas. Nosotros tuvimos la suerte de revertir un tres a cero, fue espectacular.

No fueron solamente esos minutos (dijo sobre los primeros diez del complemento), en todo el segundo tiempo tuvimos once o doce situaciones de gol contra ninguna del rival, y eliminar el juego ofensivo de River es muy difícil. En el primer tiempo ellos jugaron libres, con mucha precisión, luego corregimos algunas cosas en el entretiempo y fue espectacular lo que los jugadores hicieron.

La idea era que Martín (Ligüera) pudiera jugar a las espaldas de los rivales, porque ellos te meten siete jugadores en ofensiva, mucha gente y presionan en la salida. En el primero no se dio, creo que en el segundo tiempo Nacional tuvo una dinámica muy diferente».

Los jugadores, mientras, tras una puerta en la que se leía «no pasar estamos realizando ejercicios regenerativos» repetían bajo la ducha el canto de la hinchada «el tiqui tiqui la p… que lo p…» hasta que comenzaron a retirarse. Uno de los primeros fue el «Chengue» Morales, quien prefirió destacar «tenemos un grupo humano bárbaro… es el vestuario hablamos mucho, mejoramos bastante y ganamos un partido bárbaro. Tanto técnico como jugadores nos dimos cuenta de que en el primer tiempo no tuvimos la mejor actitud, ahora tenemos que seguir en el mismo camino. Acá somos una familia y estamos todos muy metidos, tanto el que está adentro como el que está afuera», para luego referirse al entredicho con Abeijón: «Fue un malentendido; sé que es hincha de Nacional, así que lo llamaré por si me equivoqué para pedirle disculpas.»

 

La histórica remontada de los tricolores despertó el recuerdo de lo sucedido hace diez años, precisamente el 28 de marzo del año 1998. En aquella ocasión, Nacional cargaba con una gran presión tras cinco años de éxitos aurinegros y necesitaba quedarse con el Torneo Apertura. Había empezado en forma notable, goleando a Danubio nada menos que por 7 a 1, con tres goles de Ruben Sosa y los restantes de Coelho, Lemos, «Tyson» Núñez y Baltierra, luego venció 2 a 1 a Defensor, con otra conquista del hondureño y una del «Chispa» Delgado, hasta que en el primer tiempo del juego frente a River Plate perdía 3 a 0. En ese momento, Hugo De León realizó un par de cambios que le dieron otra fisonomía al equipo y bajo la batuta de un espléndido «Sosita» los tricolores pasaron en el marcador 4 a 3, con dos goles suyos y los restantes de Mario Regueiro y el goleador centroamericano.

 

Esta vez el conjunto albo siguió de largo hasta ponerse 6 a 3 en el cierre del partido, pero como aquella vez torció la historia del encuentro en muy pocos minutos. Esta vez con Sosa en la platea como integrante del cuerpo técnico Nacional consiguió igualar el marcador convirtiendo tres tantos en apenas ocho minutos, ya que sus goles llegaron en el primero de adición de la primera parte, en el tercero y el octavo de la segunda; luego se tomó 17´ para ponerse en ventaja, 4´ más para aumentar cifras y otra vez 17´ para cerrar el marcador, redondeando un promedio de un tanto cada siete minutos.

 

En total fueron nueve los gritos de gol del partido de fondo, pero quienes llegaron temprano también pudieron vivir varias emociones más, ya que el preliminar de Tercera División terminó con victoria cuatro a uno para los darseneros, redondeando catorce conversiones en la jornada sabatina del Centenario. Sobre las anotaciones, vale agregar que fue la primera vez que a Nacional le hacen un gol en los primeros quince minutos de juego, mientras que al conjunto dirigido por Carrasco en todo el campeonato (nueve fechas) le habían convertido cinco goles, en tanto ayer recibió seis en un solo juego.

 

Sumando el choque de la víspera, River suma ahora catorce partidos sin poder derrotar a los tricolores, desde que en el primer juego entre ambos del año 1999 triunfaran por tres tantos a uno, en un cotejo donde Nacional «aflojó» tras ser Campeón del Apertura. El conjunto del Parque Central se retiró en desventaja solamente dos veces en los últimos 28 enfrentamientos ante su rival de la víspera.

En materia individual, con el tanto conseguido a los 4´ el darsenero Urretavizcaya se había puesto a tiro (con 8 tantos) del goleador del certamen, su compañero Henry Giménez, que se estancó en 9 conquistas y perdió el liderazgo exclusivo entre los goleadores, pues ahora comparte la primera posición con Bruno Fornaroli, que también llegó a 9. «El Tuna» ahora suma 14 en el Campeonato Uruguayo, a 5 de los líderes Richard Porta y Christian Stuani.

 

Tras el sonado triunfo Nacional se quedó con la punta nuevamente, dejó sin invicto al conjunto darsenero, «dio vuelta» otro partido y a la vez puso en aprietos a los rivales de esta tarde, pues acecharía de cerca a Defensor en la Tabla Anual en caso de que éste pierda en el Franzini, y fundamentalmente revitalizó la confianza en sus propias fuerzas a horas nada más del juego frente a Cienciano para cerrar el Grupo 4 de la Copa Santander Libertadores; cabe recordar que a los «bolsos» les alcanza con empatar para lograr la clasificación, aunque un triunfo sumado a un traspié de Flamengo en Río ante Bolognesi (algo poco probable) le daría el primer lugar en la llave.

De todos modos, la agenda alba se encuentra bastante «cargada» cuando llega la definición del Clausura, ya que si logra avanzar a octavos de final deberá medirse el próximo fin de semana frente a Liverpool (en Belvedere), entre semana el partido de ida en el Parque Central (rival a confirmar), luego Tacuarembó, el juego vuelta en condición de visitante, y para cerrar el certamen local sucesivamente frente a Peñarol, Progreso y Cerro.

Vale reseñar que Nacional debería viajar en la semana previa al choque clásico solamente si clasifica como segundo de su grupo, ya que los ganadores de cada llave definen la eliminatoria en condición de local. Una de las posibilidades de los tricolores es que podrán seguramente «elegir» a su rival en la Libertadores de acuerdo al resultado final de los demás grupos.

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