En el camarín franjeado no sólo se registró profunda bronca por el resultado y lo que fue el trámite del partido, sino que la actuación del árbitro Martín Vázquez generó hondo malestar.
Esta sensación no sólo se pudo observar entre los jugadores sino también entre algunos integrantes del cuerpo técnico y los dirigentes. El propio presidente, Arturo Del Campo, se mostró sumamente preocupado por las actuaciones de los árbitros en los partidos de Danubio sino también por lo que han sido las actuaciones de Martín Vázquez cuando le toca arbitrar a los equipos grandes.
El presidente también afirmó que se encuentra cansado de quejarse de los árbitros pero que tiene una postura clara en el tema.
Tal cual afirmó Del Campo, Vázquez presenta un excelente promedio de triunfos de equipos grandes en los partidos que ha dirigido.
En filas franjeadas también existe preocupación porque el equipo quedó prácticamente fuera de la lucha por el campeonato cuando restan muchas fechas por disputarse, al tiempo que se juega su futuro en la Copa Libertadores el próximo 15 de abril contra Lanús. También causó profundo malestar lo que fue el robo perpetrado en el vestuario cuando transcurría la primera parte.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21