Miramar "lo partió al medio"
Adán Machado lo tenía perfectamente estudiado a Nacional. Sabía donde tenía que apretarlo, en qué lugar de la cancha debía presionarlo para controlarlo y neutralizarlo, pero además, conocía a la perfección por donde tenía que insistir para hacerle daño a una defensa que sigue mostrando falencias.
El técnico de Miramar planificó un partido perfecto, que terminó siendo exactamente igual al que había imaginado decenas de veces.
Controló totalmente al «Chengue» con la marca de Cordero, que ganó la mayoría de las veces, neutralizó a Fornaroli, minimizó la llegada de los volantes, teniendo como abanderados a Da Silva, Paleso y fundamentalmente a Marcelo Mansilla, que jugó un «partidazo», haciendo recordar a los hinchas tricolores las pocas oportunidades que tuvo cuando estuvo en Nacional.
Literalmente, el equipo de Machado «lo partió al medio» a Nacional, lo despojó de esa imagen de equipo compacto que tenía hasta el momento y, después de estar en ventaja, jugó con la desesperación del local.
Los tricolores se fueron fastidiando con el paso de los minutos, al comprobar que no era su tarde, que la presión que ejercía el rival hacía que a sus futbolistas no les saliera absolutamente nada.
Antes del minuto de juego, la visita (ayer vestida con la camiseta del viejo Misiones) ya anunció lo que sería la tarde, cuando López obligó a Viera a una atajada estupenda, pero tras pasar apenas un sofocón en un cabezazo de Richard Morales, se puso en ventaja tras un gran pase en profundidad a Sarabia, que aprovechó la duda de Viera entre salir o no para eludirlo y mandar el balón a la red.
El gol fue un golpe anímico enorme, positivo para Miramar que siguió mandando y fatídico para Nacional, que siguió en su inoperancia.
Varias veces estuvo cerca del segundo un equipo que aprovechó espacios, que enloqueció a los defensas albos con pelotazos largos cruzados y que terminó dando «el golpe de gracia» faltando un cuarto de hora, en una jugada en la que ningún defensa atinó a nada.
Varias veces más erró Miramar el tercero y esto ambientó la reacción alba, solamente con argumentos anímicos; Nacional se mandó al ataque con Victorino jugando de centrodelantero, incluso abriendo la ilusión del hincha cuando el propio zaguero marcó el descuento tras un pase del «Chengue».
Insistió ya con Lodeiro, Vera y Blanco en cancha y jugó los últimos minutos sobre el área cebrita, pero no consiguió una igualdad que hubiera sido demasiado premio.
NACIONAL
1Alexis Viera (4)
Gerardo Acosta (4)
Mauricio Victorino (5)
Pablo Melo (5)
Adrián Romero (4)
Mathías Cardaccio (4)
Oscar Morales (5)
Diego Arismendi (4)
Nicolás Bertolo (5)
Bruno Fornaroli (4)
Richard Morales (5)
DT Gerardo Pelusso.
Suplentes: Leonardo Burián, Pablo Caballero, Darío Ferreira, Roberto Brum. Cambios: 55′ Nicolás Lodeiro (6) por Mathías Cardaccio, 67′ Diego Vera (5) por Nicolás Bertolo, 80′ Sergio Blanco (-) por Bruno Fornaroli.
MIRAMAR M. 2
Martín Góngora (6)
Javier Tetes (5)
Agustín Lucas (6)
Michael Cordero (6)
Danilo Rivero (5)
Marcelo Mansilla (7)
Angelo Paleso (6)
Rodolfo López (6)
Juan Pedro Da Silva (6)
Alejo Saravia (6)
Ismael Espiga (5)
DT Adán Machado.
DETALLES
Suplentes: Pablo Fuentes, Eduardo Mieres, Adrián Speranza, Mauricio Díaz. Cambios: 59′ Marcelo Martuciello (5) por Juan Pedro Da Silva, 69′ Ricardo Varela (6) por Alejo Saravia, 72′ Andrés Rodríguez (-) por Ismael Espiga.
Goles: 18′ Alejo Saravia (MM), 74′ Rodolfo López (MM), 88′ Mauricio Victorino (N). Tarjetas amarillas: 4′ Adrián Romero (N), 9′ Juan Pedro Da Silva (MM), 58′ Ismael Espiga (MM), 62′ Rodolfo López (MM), 77′ Oscar Javier Morales (N), 89′ Diego Arismendi (N). Arbitros: Roberto Silvera (5), Carlos Pastorino y William Casavieja. Cancha: Parque Central. Público: 20.000 espectadores.
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