"No podía decir que no"
Mario Saralegui no tuvo problemas a la hora de referirse públicamente a su candidatura a la dirección técnica carbonera mientras se entablaban las gestiones y a la posterior elección para transformarse en el sucesor de Gustavo Matosas. El entrenador resaltó: «El solo hecho de ser nombrado y tenido en cuenta es un orgullo y una satisfacción muy grande, lo que se acrecentó con el llamado de Juan Pedro Damiani. Eso debe significar que uno dejó una huella de trabajo y en lo referente a la manera de ser».
En cuanto a su situación contractual con Progreso, explicó: «Tengo contrato firmado pero existen cláusulas y soluciones. Cuando a uno lo despiden le deben abonar tres meses y es al revés si uno renuncia. Estoy seguro que eso no será problema y que la gente de Progreso me va a entender. Hoy esperamos solucionar todo para después arreglar en Peñarol».
Por si quedasen dudas de su deseo de volver a dirigir a Peñarol, dijo: «No podía decir que no, por sentimiento y por progreso profesional».
En relación a su anterior paso por la institución, Saralegui (de destacada campaña al frente de los «gauchos del Pantanoso») comentó: «Son situaciones distintas. Ahora no está tan complicado como antes, cuando no se podía pelear nada. Peñarol tiene el potencial para poder pelear los objetivos».
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