En el Colegio de Arbitros comienzan a caer las caretas

Columnista invitado

No ha llegado el carnaval y sin embargo empiezan a caer las caretas.

Estimados lectores, se acuerdan ustedes del caso muy comentado de los últimos tiempos dentro del fútbol, que es el Colegio de Arbitros y todas las polémicas que eso trajo y trae.

Se acuerdan de un tal Ariel Trombotti, supuestamente representante del Club Rentistas para la gente que no está en el fútbol, que luego de mi renuncia y de haberlo denunciado oficial y públicamente, renunció a su cargo y desapareció del espectro futbolístico.

Hoy nos enteramos de que después de hacer su «trabajo» en el Colegio de Arbitros, se le brinda un cargo dentro de una de las listas en el equipo al cual él «representó y representará» aunque tuviera puesta «la careta» de otra institución.

Este individuo con complicidad de otro miembro técnico de gran fuerza dentro del Colegio y la total pasividad de los demás miembros, le destruyeron la carrera referil a muchos árbitros, como por ejemplo el señor Juan Pereira, el señor Ronald Meldzer, el señor Fredy Yanes, estos dos últimos los mejores asistentes de ese momento, al señor Gustavo Gallesio, el señor Ruben Meneses, a quien hoy les escribe y que trataron de presionar y llevárselo por delante con el poncho. Cosa que no permití y otros tantos árbitros que no recuerdo y algunos que por estar en actividad no los nombro para no comprometerlos, pero que ven truncada su carrera, por no ser dóciles con este tipo de gente.

Esto es igual al trato con el que me encontraba, cuando volvía del exterior, donde tuve buenas actuaciones, y recibía las peores designaciones en lo local, esperando nuestra reacción para poder expulsarnos antes.

Lo mismo que yo viví, el mismo trato, la misma discriminación, la soberbia para con él, la ha recibido el señor Gustavo Gallesio hasta que se dieron el gusto y lo descendieron de categoría.

Debo confesarles que si yo no renunciaba llevaba el mismo destino que el señor Gallesio.

Son los mismos que en 36 meses «llevaron» de cuarta categoría a tres asistentes a la categoría de asistentes internacionales.

Aclaro que los asistentes no tienen la culpa de esto, porque si te ascienden bienvenido sea.

Quizás esto que hoy digo y dije en su momento, y a nadie le interesó, no vuelva a interesar. Pero hoy que tengo la oportunidad que me brinda LA REPUBLICA, me sentí en la obligación de que ya pasado el tiempo a lo mejor a alguien le interese. Los ingenuos seguiremos siendo ingenuos, los otros: «señores».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje