Gran recibimiento para el campeón Intercontinental
Buenos Aires, Argentina
Boca Juniors (Argentina) fue objeto ayer de una multitudinaria recepción al retornar a la ciudad de Buenos Aires con la Copa Intercontinental de fútbol, pero su plantel quedó al margen de los festejos, concentrado para su nuevo objetivo: el Torneo Apertura del balompié argentino.
Los fanáticos provocaron que el trayecto desde el aeropuerto de Ezeiza al hotel, un viaje de unos veinte minutos en condiciones normales, se prolongara por más de tres horas, con el autobús a ritmo lento, iniciando una extensa caravana, mientras los fanáticos saludaban a los costados de la autopista, una marcha que alcanzó su punto máximo al bordear la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno. El presidente argentino Fernando de la Rúa, hincha de Boca Juniors, no pudo recibir al plantel pues viajó a México para la asunción del presidente Vicente Fox, pero envió un mensaje de felicitaciones al equipo dirigido por Carlos Bianchi.
El centro de Buenos Aires fue invadido por miles de fanáticos del equipo xeneise, muchos de ellos oficinistas en horario de trabajo que dejaron las corbatas y se pusieron sus camisetas azul y oro, mientras los futbolistas saludaban desde las ventanillas del autobús, en el marco de una fiesta sin incidentes. En el asiento delantero se ubicó el técnico Daniel Bianchi junto con el presidente Mauricio Macri, cabezas de la delegación, que quedó alojada en el hotel Los Dos Chinos, de la zona de Constitución. El propio Bianchi dirigió por la tarde una práctica con vistas al partido que Boca jugará el domingo en el Estadio La Bombonera ante San Lorenzo, decisivo para el equipo, que lidera el Torneo Apertura del fútbol argentino a sólo cuatro fechas del final. Bianchi no confirmó si alineará a los titulares que el martes pasado le ganaron 2-1 a Real Madrid (España) con dos goles de Martín Palermo, en la ciudad de Tokio (Japón), pero se presume que algunos de ellos, que no lograron reponerse físicamente, serán reservados. Los precios de algunas plateas subieron de 25 a 70 pesos argentinos (igual cantidad en dólares), mientras que Boca anunció que los hinchas que viajaron a Tokio, cerca de tres mil, podrán ingresar gratis a las plateas, a modo de homenaje por su aliento al equipo en la conquista de la Intercontinental. Boca, el equipo más popular del fútbol argentino, registró este año ingresos por cerca de 40 millones de dólares, según un informe publicado ayer por el diario La Nación, pero el club sufre una deuda de 48 millones, por lo que se verá obligado a desprenderse de algunos jugadores.
El habilidoso Juan Riquelme, que está en conflicto económico desde hace meses y que está en la mira de los principales clubes de España, y el goleador Palermo, codiciado por Inter de Milán (Italia), serían los que tienen más chances de emigrar. Pero en esa lista figuran también el arquero colombiano Oscar Córdoba, el lateral Hugo Ibarra y el atacante Marcelo Delgado.
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