Varela no será el enlace
A pesar de que el técnico de Nacional, Hugo De León, manifestó ayer por la tarde que mantiene aún dos dudas para la confirmación del equipo que saltará a la cancha, todo parece indicar que no solamente los once nombres, sino la disposición táctica de los futbolistas tricolores dentro del campo, serán las que LA REPUBLICA publicó en su edición de ayer.
La principal incógnita que presentaba la alineación tricolor a mediados de semana, radicaba en saber quién sería el volante que cumpliría funciones de enlace para alimentar a los hombres de punta. El entrenador tricolor optó por la presencia de Gustavo Varela en el equipo, pero a la luz del entrenamiento de ayer, de antecedentes sobre la ubicación que De León le dio en el campo en clásicos anteriores, y de las propias declaraciones del futbolista, se infiere que el jugador que normalmente viste la casaca número dieciséis, jugará abierto por derecha en el ataque albo, recostándose bastante cuando el rival tenga la pelota, para tapar la proyección de los volantes (o del lateral) por esa zona. Varela ya ha cumplido esa función en clásicos anteriores, teniendo en esas ocasiones muy buena actuación, reforzada ante los ojos de todos con la excelente tarea cumplida en la altura de La Paz como lateral derecho.
El jugador surgido de las divisiones juveniles del equipo tricolor, no será entonces el enlace con los hombres de punta, sino que trabajará a modo de pistón por todo el sector diestro del campo.
La tarde del «Chengue»
Puede sonar curioso, pero un futbolista que ocupará un lugar en el banco de suplentes resultó el protagonista casi excluyente de la tarde de viernes, por encima incluso de la participación de Varela entre los titulares otra vez, y de la confirmación de Lembo en la zaga.
La primera parte del movimiento tricolor consistió en exigir a la defensa en el juego aéreo; Lembo y Jorgeao intentaban rechazar ante la presencia amenazadora de Richard Morales, descargando la pelota rápidamente luego de hacerlo para que Varela o Regueiro salieran a gran velocidad por derecha e izquierda respectivamente.
Luego de este ejercicio, el técnico armó dos equipos de doce jugadores cada uno, que hicieron fútbol por espacio de veinte minutos en media cancha, jugando con chaleco rojo los once titulares más Morales, quien compartió la ubicación de «9» con Sergio Martínez.
Los rojos vencieron uno a cero con gol convertido con remate desde cuarta distancia de Oscar Javier Morales.
Antes de marchar a ducharse, De León ordenó que tres jugadores practicaran remates desde el punto penal, para determinar seguramente quién puede ser candidato a rematar desde los doce pasos ante la ausencia del capitán tricolor. Sergio Martínez convirtió dos y le atajaron la misma cantidad, Richard fue el más variado, ya que hizo uno, le atajaron otro, y los dos restantes, uno sacudió el travesaño y otro se fue varios metros por encima. El más exitoso de todos fue Omar Pérez, que mandó a la red los cuatro que remató.
Ya fuera de concurso, por cuenta propia, ensayaron también Pablo Islas y Gustavo Varela, convirtiendo ambos remates.
El Chengue comentó que «no tengo idea por qué, pero Hugo me pidió que pateara penales, así que si me toca los voy a patear» agregando que «yo todavía estoy con la expectativa, deseando ser el titular».
Una vez concluido el entrenamiento, al abandonar la cancha, el técnico tricolor expresó que mantiene dos dudas aún sobre la alineación, la de Varela o Coelho en el medio y la de Martínez o Morales como hombre de punta.
De la que refiere a Varela ya informamos líneas arriba, pero acerca de la segunda que expresó el riverense, la misma se basa en el excelente desempeño que ha tenido el moreno ex Basáñez en la semana, y a estas horas no se expresó públicamente todavía sobre quién será el delantero de punta. Por eso lo del título, ayer fue «la tarde del Chengue».
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