Biguá se aprovechó de Atenas al final
Biguá ganó uno de esos partidos que no abundan. Cuando parecía que se encaminaba a cerrarlo después de que el tercer cuarto terminó favoreciéndole 69 a 61, a pesar de no jugar bien pero con Atenas desorientado, se le complicó.
Sin Javier Alvarez, afuera por quinta falta sobre García Morales en un duelo muy particular, también con Rollins lesionado y Dill sentado en el banco, Atenas lo tuvo contra las cuerdas. A falta de un minuto, Biguá ganaba 88 a 82, pero una serie de pérdidas le permitió a Atenas de la mano de Diego Pereyra y Martín Suárez reaccionar. Con 44 segundos por jugar, Biguá estaba arriba 90 a 86, hasta que se equivocó Atenas y con libres el equipo de Villa Biarritz sentenció el partido.
En líneas generales al triunfo es justificado más allá de este cierre, Biguá tuvo más paciencia en ofensiva, y sin mostrar mucho manejó el partido en un cuarto clave como fue el tercero. Atenas no aprovechó, Matienzo había ingresado bien pero no lo sostuvieron en cancha. El que aprovechó fue Young que no tuvo la misma contención en defensa por parte de Dill y Rollins, y de esa forma el jamaiquino encontró su espacio y con asistencias de Osimani y Cambón desniveló. Lo de García Morales volvió determinante, 30 puntos, safando de una marca pegajosa de Alvarez, que lo contuvo hasta que pudo. A Atenas le faltó paciencia, más que nada en el segundo cuarto. Allí pudo haber tomado ventaja de no haberse apresurado en decisiones ofensivas, era un momento clave porque jugaba mejor, pero no lo capitalizó, le dio vida a Biguá y lo pagó al final.
En el restante partido, Hebraica consiguió un punto que necesitaba como el agua, venciendo a Trouville por 90 a 84 en un partido. No se trata de un simple triunfo para el conjunto macabeo, la llegada de Bennett le propició de alguna menera un mayor poderío defensivo principalmente en la toma de rebotes. En ofensiva, volvió a hacer de las suyas Panchi Barrera, y junto a Reynolds lideraron la ofensiva. Desde el banco llegó el apoyo importante de Nicolás Barrera, anotando puntos claves en el cierre cuando se alternaban en el marcador. Trouville padeció de una defensa más atenta, con más ajustes, y a Bouzout le falta rodaje. En ofensiva el equipo produjo menos de lo esperado, y lo mejor llegó desde el banco con Martín Aguilera, que junto a Zimmerman terminaron como goleadores. En Hebraica se lesionó Bertolini, que se quejó de un duro golpe en su pierna derecha sobre el cierre del partido.
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