Boca Juniors se clasificó ayer para la final del Mundial de Clubes, al derrotar en Tokio, al Etoile du Sahel tunecino por 1-0, gracias a un gol de Neri Cardozo en la primera etapa.
El equipo sudamericano pasó demasiados problemas para derrotar al campeón africano y convirtió, en el minuto 37, una de las pocas ocasiones de que dispuso, en una gran jugada de Rodrigo Palacio, que concluyó Cardozo, que había sido duda por unas molestias en el tobillo izquierdo.
El cuadro argentino jugó los últimos 25 minutos en inferioridad numérica por la expulsión del colombiano Fabián Vargas, que recibió su segunda tarjeta amarilla por una entrada sobre Mahdi Bendhiffallah. Boca Juniors jugará el próximo domingo la final del Mundial de Clubes contra el vencedor de la segunda semifinal, que disputarán hoy en Yokohama el AC Milán italiano y el Urawa Red Diamonds japonés. Miguel Angel Russo, el técnico de Boca Juniors, había advertido que su equipo debía aprovechar las pocas oportunidades que contase ante un equipo que se defiende bien, y sus jugadores le hicieron caso. A Boca Juniors le costó romper la tela de araña construida por la nutrida defensa tunecina, que aplicó la misma concentración atrás que le había dado tan buenos resultados en cuartos de final contra el Pachuca, ante el que había esperado su oportunidad para ganar por 1 a 0 con un gol a los 85 minutos. Incluso jugó desde los 65 minutos con un hombre de menos tras la expulsión del volante colombiano, Fabián Vargas, lo que obligó al equipo argentino a replegarse y cuidar la ventaja parcial. En lo que respecta a los uruguayos, Alvaro «Tata» González ingresó en la etapa complementaria, mientras que Carlos Bueno, estuvo en el banco de suplentes, pero no fue utilizado por Russo.
En caso de ganar el Milán en la presente jornada, la final serviría de revancha a la final que disputaron ambos equipos en 2003, con victoria argentina por penales.
Milán por confirmar favoritismo
El AC Milán buscará hoy en la semifinal del Mundial, alcanzar la final para enfrentarse a los xeneises. El cotejo a disputarse en Yokohama frente al Urawa Red Diamonds local, lo tiene como neto favorito. El equipo italiano, que busca su cuarto título mundial de clubes, después de haber ganado tres veces el trofeo en su antiguo formato, la Copa Intercontinental, se quedó sin Ronaldo, que estaba descartado para la semifinal, pero que soñaba con jugar una eventual final. El AC Milán se enfrentará además al equipo que cuenta con la hinchada más numerosa y ruidosa de Japón.
En el Urawa Red Diamonds existen las duda de Nobuhisa Yamada, Tatsuya Tanaka y Tadaaki Hirakawa, con diversas molestias, mientras que en el AC Milán la incógnita está en si jugará el guardameta brasileño Dida, que sufre una lumbalgia.
El cotejo será dirigido por el uruguayo Larrionda, quien volverá a actuar en un torneo de primer internacional, lo que habla de su buen presente.
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