LA REPUBLICA con viento a favor
Como es tradicional cada año, se disputó, oganizada por el Yacht Club Uuguayo conjuntamente con el Círculo de Periodistas Deportivos del Uruguay, la 15ª Edición de la Regata de la Prensa, Copa «Daniel Pujol». La regata se desarrolló en un recorrido costero de 10 millas de extensión, con largada y llegada desde el puerto del Buceo. Participaron 31 embarcaciones fómula Crucero. Este es el resultado de las competencias:
1º Brisas, Omar Sosa y Eduardo Pérez Biaggio de CX16 Radio Carve
2º Mucho Sol IV, Ricardo Mignone y Javier de León de CX 12 Radio Oriental
3º Adrenalina, Harry Giuri y Américo Signorelli de Canal 10
4º Pepper, Roberto Fabini de R. Uruguay Natural
5º Alfa Beta, Gustavo Raña y Daniel Inzaurralde de CX 46 Radio Fénix
16º Manos, Marcelo Rodríguez y Daniel Monnet, compañeros de LA REPUBLICA, los cuales aducen que la posición que logaron no fue la mejor ya que no tenían vela. Otra vez será, lo importante es competir. Ahora nos preguntamos ¿lo del nombre de la embarcación, «Manos», era algo personal? ¿Tal vez las manos de ambos no alcanzaron? Para la próxima lleven a alguien que sepa. El evento culminó con un gran almuerzo de camaradería y la entrega de premios.
Para los compañeros que nos representaron, lo vivido fue inolvidable y así lo cuentan a continuación.
Al agua pato
Una muy grata experiencia resultó, para quienes tuvimos esa suerte, representar a este diario en la Regata de la Prensa disputada ayer. Llegamos hasta el velero «Manos» sin ninguna experiencia previa de este tipo, pero pronto supimos que estábamos en manos de muy buena gente que nos enseñaría, a lo largo de la jornada, lo fundamental de esta actividad: esfuerzo en conjunto, poner lo mejor de cada uno para sumar al grupo y, fundamental, buena onda.
Mucho de lo vivido se nos escapó escondido tras algunos términos absolutamente nuevos para nosotros pero, eso sí, pusimos mucha buena voluntad en lo que comprendimos era nuestra tarea: no molestar, no caerse al agua, evitar ser golpeados por la botavara.
Creemos que lo poco que pusimos de nuestra parte para llegar en la meritoria ubicación que logramos –lo menos importante del día–, fue valorado por los muchachos tripulantes del «Manos», ya que nos cuesta imaginar alguna forma en la que pudiésemos haber sido tratados mejor, tanto a bordo como en tierra.
Lamentamos, eso sí, haberlos desilusionado de entrada. Esperaban que los acompañaran delicadas periodistas de figuras contorneadas y belleza delicada. Y les caímos nosotros, con nuestra carga de barriga, pelos y músculos.
Tal vez el año que viene, muchachos.
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