El mejor partido de la Liguilla no tuvo ganador
Por Gabriel Lopez
Progreso y El Tanque Sisley protagonizaron el mejor partido (de los cuatro disputados), en lo que se vio hasta el momento en la liguilla de la Segunda División Profesional, pese al empate 1-1.
No menos de diez llegadas claras con firme chance de gol, un penal no sancionado del gaucho Alejandro Acosta a Juan Juárez por el árbitro Olivier Viera y el estupendo marco de las parcialidades le dieron un atractivo marco al partido.
Hay quienes criticaron la forma en la que jugaron los dirigidos por Wilmar Cabrera, que por momentos parecieron algo avaros con el espectáculo, debido a que se jugaron las cartas al contragolpe. Este hecho aconteció en algunos lapsos del compromiso.
Pero lo cierto es que ambas escuadras se brindaron a pleno.
La «locura» para mal del compromiso la desató Olivier Viera al no sancionar un claro penal de Alejandro Acosta, que en su afán por llegar al balón lo pechó a Juan Juárez derribándolo claramente. Además dejó que por momentos los jugadores se golpearan bruscamente, cortando el juego ambos equipos, sobre todo cuando se «tejían» buenas jugadas en el mediocampo.
Hasta allí lo malo, pero en realidad lo bueno fue la gran cantidad de remates de gol que los arqueros Carlos Arias y Martín Barlocco taparon, demostrando que atraviesan por un buen momento.
Los goles llegaron a través de Richard Alvarez para los verdinegros y Wilson Martirena para los aurirrojos.
Lo más curioso del partido resultó ser que, cuando El Tanque Sisley ganaba 1-0 lo pudo haber liquidado en el primer tiempo el partido. Mientras que, cuando los gauchos igualaron el compromiso a 1 tuvieron remates en los palos y pudieron perfectamente ganar.
Eso es lo bueno que tiene el fútbol, habiendo llegadas de gol, en los partidos todo es posible, no importa cómo esté el marcador.
En definitiva el empate fue premio y castigo a la vez, por más que ambos tengan chance de ascender, deberán ganar en la última fecha, si no seguirán jugando los sábados.
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