PARECIA QUE TODO ESTABA BIEN PARA NACIONAL, PERO...

Se les hizo cuesta arriba

Cinco horas y media demoró la delegación tricolor para recorrer los 390 kilómetros que separan Montevideo de Tacuarembó. El ómnibus de la empresa Solbus que transporta generalmente al Club Nacional de Fútbol debió ser reparado a poco de llegar a esta ciudad, porque le costó mucho más de lo normal trepar los repechos de la ruta 5, a tal punto que los propios integrantes de la delegación confesaron que el camino se les hizo «cuesta arriba».

Cuando la delegación partió de Los Céspedes, el técnico tricolor tenía la tranquilidad de que contaba prácticamente con su plantel completo para esta tarde, pero apenas puso pie en estas tierras, surgieron algunas complicaciones para sus planes.

Sosa con fiebre, Coelho golpeado

La práctica desarrollada en Los Céspedes bajo un sol intenso provocó una insolación en el capitán tricolor, que, para colmo de males, además se durmió en el bus, justo debajo de una escotilla abierta. Cuando Sosa llegó al Hotel Central de esta ciudad, tenía ya una temperatura de 39,5 grados.

Al no poder bajarle la fiebre, a pesar incluso de suministrarle varios inyectables, se pensó en algún momento en que Ruben viajara nuevamente hacia Montevideo, pero finalmente prefirió el cuerpo médico tricolor que permaneciera en cama en el hotel. Hasta anoche «Sosita» continuaba con temperatura y no salió de su habitación en ningún momento.

Ayer viernes, por la mañana, el primero de los jugadores en bajar al hall del hotel fue Walter Fabián Coelho, que saludó con claro gesto de preocupación y dolor, solicitando una bolsa de hielo en el comedor del hotel. Poco rato después se dirigió al doctor Salvarrey, preocupado por un intenso dolor en su maxilar superior, producto de un codazo recibido en el partido de Bolivia. Luego de desayunar solamente jugo de naranja por no poder masticar, el médico constató que no existía inflamación en la zona, pero igualmente el artiguense fue revisado por un odontólogo para ver la entidad de la dolencia e intentar aliviarla. El jugador también permaneció en el hotel mientras sus compañeros practicaban en el Goyenola.

De León tomó todas las precauciones

Ante las bajas de Sosa y Coelho, el técnico de Nacional tuvo que variar una vez más el equipo que tenía en mente, y se decidió finalmente por tomar todas las precauciones necesarias para no tener más sorpresas, confiando a Carlos Camejo el lugar vacante en la mitad de la cancha (probablemente para efectuar una marcación personal a Sánchez), y decidiéndose finalmente por Jorgeao en la zaga junto a Lembo, porque a Damián Rodríguez aún le falta forma futbolística.

Después de la práctica matutina de ayer, en la que los jugadores de la selección no entrenaron a la par de sus compañeros, De León no confirmó el equipo, anunciando que aún tenía una duda, la de Omar Pérez o Pablo Islas; si juega «El Loco» Pérez será el enlace, mientras que si el argentino es el titular, Mario Regueiro cumplirá esa función.

Regueiro y el invicto

El velocista delantero Mario Ignacio Regueiro fue uno de los más requeridos por los niños y la prensa después del entrenamiento. «La Coca», como le dicen sus compañeros, comentó acerca del partido de esta tarde: «Para nosotros es muy importante, por la importancia del rival y por ser justo antes del clásico. Para nosotros seguir ganando es fundamental para seguir bien cerca de la punta del Clausura.

Sabemos que a ellos es muy difícil ganarles acá, pero nosotros también venimos sin perder, y como equipo grande que somos, saldremos con todo a ganar».

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