En la tierra de Gardel
Dormilones – El primero en bajar a desayunar fue el volante Omar Pérez, poco después de las 8.30. Luego fueron bajando uno a uno hasta que –como casi siempre–Alejandro Lembo fue de los más dormilones, pero esta vez tuvo un competidor de lujo, Carlos Camejo, al que «se le pegó la almohada» y tuvo que ser despertado por Omar.
Tambores – Bastante molesto estaba Hugo De León ayer debido a que poco después de las ocho de la mañana un grupo de tambores empezó a sonar debajo mismo de las ventanas de las habitaciones de los futbolistas tricolores. El técnico solicitó al recepcionista del hotel que hablara con la guardia policial para no permitir estos hechos, «porque los jugadores tienen que descansar tranquilamente por lo menos hasta las diez».
Jugo – A la hora del desayuno, el doctor Leonardo Salvarrey indicó a De León que los jugadores que llegaron de Bolivia, deben ingerir mucho líquido, y fundamentalmente jugo de frutas en estos días. Vale recordar que los siete jugadores que llegaron de La Paz perdieron entre tres y cuatro kilos de peso durante el proceso de adaptación a la altura.
A la sombra – Después de lo que ocurrió con Sosa, muy preocupados estaban los integrantes del cuerpo técnico y médico tricolor para que los jugadores no estuvieran expuestos al sol después del entrenamiento, para evitar cualquier tipo de complicaciones. La jornada de ayer fue espléndida por estos pagos, con casi 30º de temperatura, y el sol «picó» muy fuerte durante toda la jornada.
Elecciones – Las elecciones del próximo 9 de diciembre se vivirán intensamente hoy por estos pagos, ya que los diferentes candidatos realizarán actos luego del partido aquí en Tacuarembó. Seguramente, también habrá un importante despliegue publicitario en los alrededores del Estadio a la hora del encuentro.
Espectáculo – Un gran espectáculo previo podrán disfrutar quienes lleguen temprano al Goyenola. Primero un grupo de estudiantes del Colegio San Javier realizará pruebas de gimnasia y atletismo, posteriormente actuará la banda municipal y por último, varias cuerdas de tambores, representantes de los diferentes barrios de la ciudad, darán un concierto a lonja y madera para crear el clima ideal para esta fiesta.
Pasto – El césped del campo de juego luce espléndido a primera vista, cortado en franjas de aproximadamente 1,40 metros de espesor, paralelas a las líneas de meta. Al acercarse, se puede notar que existe una diferencia en la altura del pasto de 3 o 4 cm entre una y otra, lo que provoca el cambio de tonalidad en el verde, pero también hace que el balón no se deslice normalmente, y en ocasiones vaya «a los saltitos» al pasar de una franja a la otra.
Tejido – En el alambrado que separa la platea de la tribuna principal con el campo de juego, existe una rotura por donde ingresaron ayer entre 30 y 40 niños a la cancha mientras Nacional practicaba, hecho que perfectamente puede suceder a la hora del partido. Sería bueno que las autoridades tomaran precauciones para evitar cualquier tipo de inconvenientes.
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