Dunga confiado e hinchada "caliente"
Sin titulares la selección de Brasil entrenó ayer en Sao Paulo con concentración total de cara al duro juego que tendrá mañana ante Uruguay, con Dunga confiado pero con parte de la hinchada disconforme con la labor de su plantel. En la cancha del Pao de Açucar Esporte Clube en el residencial barrio paulista de Morumbí (sur), la «Seleçao» fue recibida por decenas de hinchas que querían ver a sus ídolos, pero que acabaron gritando y protestando contra Dunga y varios futbolistas al ser impedidos de entrar al escenario. Desde ventanas y azoteas de edificaciones linderas, desde la vereda o un tejado que daba al campo, muchos hinchas paulistas criticaron a Dunga gritando «pipoqueros» (vendedores de palomitas de maíz, forma despectiva de llamar a jugadores que no rinden en momentos claves).
Un pequeño «picado» de mediocampo, definiciones ante el arco, centros desde las bandas y remates con balón quieto fueron algunos de los ejercicios realizados por los «canarinhos». Los titulares fueron preservados con ejercicios físicos para recuperación, entre ellos los astros Kaká y Robinho.
En rueda de prensa Dunga reiteró que no puede adoptar un único plan táctico para las Eliminatorias y que lo importante es clasificar al Mundial: «lo que importa ahora es la clasificación a la Copa», dijo tras recordar que Brasil fue primero en las Eliminatorias pasadas pero fracasó en Alemania-2006. Además, Dunga garantizó que ya tenía equipo definido –sería el mismo que jugó en Lima–, aunque no dijo quien ocupará la plaza del capitán, el defensa Lucio, ausente por doble amonestación.
«Ya tengo en mi cabeza quien jugará en su lugar. No hay problemas», dijo, si bien se espera que sea Alex (Chelsea inglés). *
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