Una actuación plausible
Cayó el telón para la actuación de Defensor Sporting en la Sudamericana. La ilusión no pudo transformarse en realidad.
Es indudable que la clasificación se perdió en el Centenario, cuando asistimos a la más floja presentación de los violetas, en éste su largo año de juegos internacionales, que incluyen la Copa Libertadores de América.
Y es que vale la pena reiterar conceptos sobre la noche fatal del cuadro oriental, que en dicha jornada apareció adormecido, distraído, lento de reacción, cometiendo errores muy gruesos y sin repetir lo exhibido en otros partidos disputados en el añejo Campo Chivero.
Incluimos el que se perdió ante Santos, porque más allá de la derrota, la prestación técnica y táctica, la elaboración de juego y la actitud avasallante del equipo, fueron puntos altos a destacar, a despecho de que el resultado haya sido negativo en el tanteador final.
Por supuesto que ello no aconteció ante River, que aprovechó al máximo las franquicias ofrecidas, tanto que se llevó un empate y, lo fundamental, los famosos goles convertidos de visitante, que acreditaron el pasaje a semifinales de un desteñido equipo millonario que nada tiene de parentesco con los grandes cracks que formaron en alineaciones históricas de los de la banda roja.
Invencible en casa
Dicho esto, y habida cuenta de las aristas particulares generadas por el 2 a 2 del partido de ida, eran válidas las reservas para lo que podía esperarse de la revancha en el Monumental, con una escenografía distinta y varios factores que otorgaban el favoritismo a los locales.
A pesar de todos los reparos que se puedan oponer a esta devaluada alineación dirigida por Passarella.
Sabido es que varios de sus futbolistas, más allá de su discreción y falta de clase, aumentan su prestación jugando en casa y con una multitud respaldando su labor, como sucedió en el cotejo disputado ante Boca que terminó con victoria millonaria.
Sin embargo, tomando en cuenta que este «Rivercito» fue menos de lo esperado, el tema pasó por la excelente actuación de los pupilos de Jorge Da Silva, técnico que planteó un partido audaz, ambicioso, consciente de que no debía otorgar ventajas ni cometer errores. Simplemente que hubo uno solo y reiterado por nuestras representaciones.
La definición en este tipo de cotejos
Una y otra vez se despilfarraron chances que, ya en el período inicial, pudieron ponerlo a cubierto de una reacción rival y darle una histórica clasificación a semifinales.
Una lástima, no pudo ser, justo cuando enfrente estuvo un rival de rancia prosapia histórica, que no por un presente deportivo e institucional que es deprimente pudo darle el gran salto hacia una vidriera trascendente en el campo internacional.
Otra vez será y, además de la plausible presentación del Monumental, Defensor Sporting mostró la marca en el orillo que tuvieron nuestras raíces futboleras, que transformaron en invencible el feudo del Parque de los Aliados.
Dicho en buena hora, vale esta reivindicación ejercida por los violetas. Que el ejemplo cunda. *
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