SIN "CARRILEROS", PRUEBA OTROS LATERALES Y VOLANTES QUE BUSQUEN "POR AFUERA"

Pelusso busca Apertura

La primera receta elaborada por el floridense Pelusso y sus colaboradores Larriera y Carballo en la «cocina» de Los Céspedes no alcanzó el punto necesario, pues terminó con sabor amargo por la derrota ante Danubio.

Tras la experiencia del debut, el entrenador se muestra dispuesto a cambiar algunos ingredientes y la forma de combinarlos, tal como era de esperarse, según dejó en evidencia en el primer movimiento táctico de la semana. Como se había anunciado, durante el correr de la semana había que estar muy atentos a las novedades sobre el equipo titular de Nacional, hasta que seguramente mañana de tarde -cuando se celebre la práctica de fútbol en el Parque Central- quede definida la oncena.

A juzgar por las primeras evidencias, Pelusso parece desistir temporalmente de la idea de jugar con tres zagueros y laterales volantes, y apuesta a la subida de dos laterales jugando en línea de cuatro, además de buscar una mayor generación de fútbol ubicando dos futbolistas con esas características; el floridense tratará de que ambos generen las ofensivas cayendo por los costados, Diego Perrone por la izquierda y Martín Ligüera por la derecha.

A falta de los hombres necesarios para atacar por las bandas, el técnico confía en estos dos hombres y en los laterales Caballero y Romero para buscar mejorar en el Apertura, precisamente apostando a eso: «abrir» la cancha.

 

Duplicar opciones

La falta de gol que padece Nacional en este torneo pocos la atribuyen a la tarea de los delanteros –más allá del bajo nivel del «Chengue» Morales–, por lo que suena criteriosa la apuesta de Pelusso a repartir la responsabilidad del «armado» de las jugadas en ataque; en lo que va del año esa tarea se centró en un solo jugador, primero el juvenil Lodeiro y luego el floridense Ligüera.

Durante su gestión, Carreño realizó varias «pruebas» apostando alternadamente a Cauteruccio, Florentín hasta la lesión, «El Hueso» Romero, Oscar Morales y Lodeiro, para terminar -desde la llegada del «Chengue»- jugando con un esquema táctico 4 – 3 – 3 (figura 1), con dos volantes de contención, un enlace y tres puntas.

Tras él llegó el interinato de Daniel Enríquez anunciando algunos ajustes, entre los que mandó al campo al argentino Pereyra en lugar de Perrone pero mantuvo intacta la figura en el campo (fig 2.).

Con la llegada de Pelusso aparecieron los cambios tácticos, utilizando tres defensas con el ingreso de Romero y Da Rosa (Barone estaba suspendido), «reforzando» el medio y dejando a dos puntas, en un claro 3 – 4 – 1 – 2 que vio las salidas de Richard y el salteño Bruno Fornaroli (fig. 3), hasta que el novel técnico cambia ahora para enfrentar a River –si es que se confirma lo visto ayer–, pasando a un claro 4-2-2-2 o incluso 4 – 4 – 2 (figura 4), en el que se destacan los retornos de Pablo Caballero, Barone, Perrone y «El Chengue».

El minuano Caballero tomaría en el lateral derecho el lugar de Gerardo Acosta, Barone vuelve a su lugar por el lesionado Da Rosa y Adrián Romero pasa al lateral zurdo provocando la salida de Agustín Viana. Como va dicho, el plantel no tiene carrileros por izquierda mientras espera la recuperación de Antonio Fernández. Con Perrone se buscará abrir la cancha por izquierda, pero por derecha las características de Ligüera no parecen ajustarse demasiado a este sistema, y seguramente apuntará a la subida de Caballero con el número diez habilitándolo permanentemente.

El movimiento táctico que ayer fue por líneas hoy se repetirá con todo el equipo, esperando la sesión de fútbol que tendrá lugar en el Parque Central. Vale recordar que Alexis Viera sigue entrenando en forma diferenciada pero no tendría problemas para jugar el domingo, pese a que aún siente molestias en el hombro izquierdo. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje