No era Carreño
Tan dispares eran las realidades de los equipos cuando llegaron al Centenario como diferentes fueron los estados de ánimo con los que se retiraron sus hinchas al final del juego.
Rampla llegó con el compromiso de ratificar su condición de líder, de desmentir los rumores de que «se cae» en cualquier momento, y tras mostrar con orgullo una pancarta en la que se leía «mi bandera es la de Rampla», en alusión a la campaña de socios que están desarrollando, se consolidaron como punteros del torneo más firmes que nunca, ganando de principio a fin y estirando las ventajas sobre varios de sus perseguidores.
Los picapiedras llevaron al coloso de cemento una cantidad de parciales pocas veces vista en los últimos tiempos, no solamente por su número sino también por la cantidad de banderas que portaron y el ruido que hicieron durante los noventa minutos. Obviamente se retiraron plenamente satisfechos con la labor de su equipo.
Mientras, Nacional llegaba a los tumbos, casi sin triunfos en lo que va del campeonato y para colmo con cambio de técnico en medio de la semana. El accionar de la oncena durante los noventa minutos dejó en claro que no era Daniel Carreño el único responsable del mal momento albo, sino que como ellos mismos lo habían reconocido los jugadores tienen mucho que ver con la triste realidad.
Más allá de que Enríquez no podía cambiar demasiado en pocas jornadas de trabajo, el único cambio que se vio fue el acierto en el ingreso del santafesino Pereyra como titular. El técnico interino debutó con mal pie en el cargo, además, ya que en el primer ataque rival (al minuto de juego) recibió el gol de Méndez, a la postre el único del cotejo.
Los jugadores tricolores parecieron desmotivados dentro del campo, como resginados a que las cosas no les salieran, lo que aventura un arduo trabajo para el técnico que llegue.
El técnico saliente tuvo el apoyo de un sector de la hinchada; en la Tribuna Colombes se desplegó una gran bandera en la que se leía «Carreño estamos contigo».
El presidente tricolor, Ricardo Alarcón, encontró en la víspera mucha resistencia de parte de los hinchas albos: algunos le recriminaban la salida de Carreño y otros le pedían la llegada de Carrasco, entre ellos un aficionado con quien mantuvo un duro cruce de palabras en las cercanías del baño del Palco Oficial.
Debido a su expulsión el zaguero Deivis Barone no podrá jugar el próximo domingo 21 de octubre en el Parque Central frente a Danubio. Aunque no hubiese visto el cartón rojo, el ex olimpista igualmente quedaba al margen por haber acumulado cinco tarjetas amarillas.
El ahora mediático técnico rojiverde volvió a cumplir su cábala, que sigue arrojándole buenos dividendos; «El Ronco» salió a la cancha acompañado de sus clásicos lentes negros, vistiendo saco sport para cambiarlo en el entretiempo por una campera deportiva.
Antes de comenzar el juego se realizó un minuto de silencio por el reciente fallecimiento de quien fuera dirigente de Rampla, José Bianchi, que además era padre de un ex delantero de los equipos que se enfrentaron ayer, Rafael, y de nuestro compañero de tareas Daniel.
La última vez que Nacional había salido al campo dirigido por un técnico interino fue en los primeros meses de 1996, cuando Gustavo Bueno (actual técnico de Tercera y Quinta División de los tricolores) sucedió al «Chino» Héctor Salvá. Ese día un domingo de Semana de Turismo los tricolores golearon 4 a 0 a Danubio con tres goles de Néstor Correa y otro de Rodrigo Lemos, y el equipo formó con Nicola, Jara, Milton Gómez, Andrés Silva y Morán, Lemos, Ostolaza, Abeijón y Recoba; Correa y Juan González. Miguel Puppo era el hombre elegido para hacerse cargo del equipo, pero como en ese momento estaba dirigiendo a Liverpool surgió el interinato de Bueno; luego Puppo rescindió y llegó a Nacional, pero insólitamente casi no utilizó al «Diablo» Correa, delantero a quien había dirigido en los negriazules. La anterior oportunidad fue el recordado caso de Juan Martín Mugica en 1980, que también comenzó como interino y terminó siendo Campeón de las copas Libertadores e Intercontinental. *
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