"EL CHENGUE" VUELVE AL GOL EN EL MOMENTO MAS DIFICIL

"Yo remo y remo hasta que las cosas salgan; siempre he sido un luchador"

Fueron exactamente 270 minutos de espera para el hincha de Nacional. Tres partidos enteros de ilusiones postergadas desde aquel jueves 6 de setiembre en que Richard Morales volvió a ponerse la camiseta tricolor, ingresó a los 72 minutos de juego para intentar cambiar la historia del empate ante Bella Vista. Eran los primeros 18 minutos de sequía del «Chengue», que seguiría con la pólvora mojada en los choques ante Miramar Misiones y Juventud. En ambos jugó como titular, hasta que llegó, curiosamente, el minuto número 72 del cotejo ante Central Español, cuando aprovechó uno de los pocos centros bien tirados de las últimas semanas para elevarse y con un cabezazo esquinado vencer la resistencia del portero rival.

Era el momento de la ilusión para un equipo que empataba y necesitaba seguir de largo, pero que además comenzaba a recuperar a un goleador, uno de sus máximos ídolos, aunque dejara dos puntos más en el camino. Para el propio «Chengue» fue un regreso con sabor agridulce, como lo confió anoche a LA REPUBLICA: «La verdad, me fui con sensaciones totalmente diferentes, raras, porque más que nada el gol es lo máximo para cualquier delantero, pero a pesar de ser muy importante, de ser el primero desde que volví, de que lo estaba esperando, la alegría no fue completa porque ese gol no sirvió para el triunfo del equipo».

 

Optimista

 

El delantero pedrense reconoció en su repaso por su presente y el del equipo: «Yo sé que no estoy haciendo las cosas bien, que me tengo que matar porque tengo que hacer en cada partido las cosas mejor que hasta ahora, y que no estoy dando todo lo que tengo para dar; pero si hay algo que tengo es que «para atrás» no me doy nunca, no es mi forma de ser ni de actuar, todos saben que voy siempre hacia adelante, de frente … trato de ser positivo incluso, en la medida de lo posible, porque hasta en los momentos más duros de mi vida y también en los mejores he buscado siempre ser lo más positivo que pudiera.

Yo remo y remo y remo hasta que las cosas salgan. En todos los aspectos de la vida he sido un luchador, y sé muy bien que hay mucha gente aparte de mi mismo que espera mucho más de mí; y se que lo voy a dar, así que sigo con la misión de trabajar fuerte, trabajar duro en cada entrenamiento para que las cosas me salgan mejor».

El goleador sabe, en su condición de capitán de la oncena, que la realidad colectiva es mucho más importante en este momento que las individualidades, y que el equipo necesita levantar urgentemente: «En Nacional hay un buen grupo en el que todos sabemos que no estamos haciendo las cosas bien, que no se nos están dando las cosas en general… estamos convencidos porque además de estar muy unidos hay una gran autocrítica. También sabemos que no estamos ligando nada, porque hay momentos en que la pelota parece que no quiere entrar.

Yo no soy de prometer nada, ­continuó el pedrense que eligió a Nacional por encima de otra posibilidad en Europa­ solo dejar en claro que tenemos todas las ganas de hacer las cosas bien, de mejorar esto que hoy estamos viviendo, porque no hay nada más lindo que llegar a tu casa después de ganar… por eso estos días no están siendo buenos, pero el grupo está muy fuerte, está unido, con todos tirando para el mismo lado, todos juntos tirando en la misma dirección.

Eso, además, te hace ser más compañero, estar más juntos, y a la vez te permite sentirte mejor, más fuerte, sentirte más hombre. Así que vamos a revertir esto», finalizó, esperando que el próximo «festejo del mono» que popularizó en aquel gol ante Australia que valió el pasaje al Mundial 2002 sirva para un triunfo tricolor.

Ese será su momento sublime, el instante mágico que esperan hincha y jugador, técnicos y dirigentes, para escaparle a la mala racha. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje