Nacional: ni Recoba ni "El Chengue"
Los hinchas de Nacional siguen sumando motivos para aumentar su ira de los últimos tiempos contra el empresario Francisco «Paco» Casal, desde la subjetividad de afirmar que sigue inclinando la balanza en favor del tradicional adversario. Mientras algunos siguen «con la sangre en el ojo» desde el año 2003, cuando a mitad del campeonato el contratista negoció varios jugadores dejando diezmado el equipo que también dirigía Daniel Carreño, Casal se convirtió en enemigo público para buena parte de la hinchada, a quien no importa cuántos futbolistas «acercó» mientras duró su encarnizada lucha contra los carboneros, que viene tocando a su fin.
Los malos vientos contra Casal aumentaron entre la parcialidad alba en las últimas semanas, cuando partieron con destino europeo y diferencia de muy pocos días Diego Godín, Jorge Martínez y Gonzalo Castro, algo totalmente lógico y anunciado, pero que los fanáticos tomaron como una afrenta.
Ayer, el descontento alcanzó su máximo grado cuando diversos medios de prensa españoles anunciaron que el delantero Richard Morales se quedaría en España por recomendación de su representante, después de que el propio «Chengue» confirmara su deseo de volver a Nacional, y que para concretarse solo hacía falta la aprobación de «Paco».
El portal digital Abc.es, en su edición de la víspera, sostuvo que «El agente de Morales le quiere ver en Segunda», agregando que «Paco Casal, buscará destino al jugador en un mejor destino que el Lucena, según confirmaron fuentes de su grupo de representación de jugadores.
El fornido ex delantero del Málaga ha recibido una propuesta en firme del Nacional de Montevideo para regresar a jugar a su país, pero de momento la ha obviado para solucionar bien todo el entramado que le ha supuesto desligarse del Málaga».
Según el periódico español el empresario «le sugirió que no salga de España antes de documentar la deuda, pues corre el riesgo no cobrarla más… si bien el futbolista tiene deseos de retornar, se quedará en Europa… El Grupo Casal, así, intentará ‘colocarlo’ en ese mercado a un nivel más alto del Lucena, de la Segunda «B», y si no, jugará en este pequeño equipo andaluz».
«El Chino» iría a Torino
Casi al mismo tiempo, los tricolores también tuvieron que desistir de la ilusión de ver al «Chino» Alvaro Recoba luciendo otra vez la camiseta tricolor, ya que tras algunos días de presunta disputa entre Danubio y Nacional, con sesgos favorables para los albos, finalmente el atacante sería cedido por el Inter de Milan al Torino.
El acuerdo entre los clubes incluye el compromiso de los negriazules de seguir pagando la mitad del salario anual del «Chino», que alcanza 1,5 millones de euros anuales.
Según se anuncia desde Italia, fue clave para este desenlace la insistencia del técnico de Torino, Walter Novellino, quien dirigió a Recoba cuando Inter lo cedió a préstamo a Venezia en la temporada 1997-98, ayudando a salvarlo del descenso, e incluso pidió su incorporación de manera infructuosa cuando fue entrenador de Sampdoria.
Los que vienen
Mientras estos nombres perdían pie entre las «altas» tricolores, en la tarde de ayer quedaron a un paso de convertirse en nuevos jugadores de Nacional el riverense Pablo Munhoz y el paraguayo Derlis Florentín, tras una reunión que mantuvieron en Atlántida el empresario Pablo Bentancor, Ricardo Alarcón y Alex Saúl, integrante de la Comisión de Contrataciones.
En la negociación, de la que habría participado también la gente de Juventud que en su momento pidió cuarto millón de dólares por el pase del guaraní, también estuvo sobre la mesa la venta de Pablo Caballero al grupo empresarial; mientras la operación le dejaría importantes réditos a Nacional en el caso del minuano, la situación reglamentaria de Florentín todavía debe resolverse, ya con la modificación del artículo 106 o con la aprobación del Tribunal de Transferencias de la AUF.
También ayer, los dirigentes albos apuraron las soluciones para la firma de los contratos de Oscar Morales y Mauricio Victorino, al tiempo que intentaban «destrabar» los conflictos surgidos con las directivas de Tigre y River Plate por los casos de Juan Pablo Pereira y Deivis Barone respectivamente. En el caso del argentino, como se suponía, los representantes llegaron a un acuerdo con Tigre para solucionar el diferendo.
Pendiente quedaba todavía el tema de Martín Parodi, para que Carreño tenga de una buena vez el plantel definido. *
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