"Voy a firmar para que le quede plata a Tigre"
Los lectores de LA REPUBLICA se enteraron ayer a primera hora de la molestia de la dirigencia de Tigre por la llegada de Juan Pablo Pereira a Nacional, y también de la forma en que los empresarios le bajaron el perfil a la actitud asumida por el equipo argentino, en virtud de que el jugador nada tenía que resolver con su antiguo club.
Cabe recordar que prácticamente al mismo tiempo que el delantero era presentado en la sede de Nacional, directivos de Tigre expresaban a nuestros colegas del diario Olé su disconformidad por el viaje a Uruguay, que quedó reflejada en la edición de la víspera del periódico, que reproducía las expresiones de uno de sus dirigentes: «Nos reunimos con él tres veces e hicimos varias propuestas. Le ofrecimos hasta cuadruplicar el sueldo. Además, ya le habíamos cambiado el departamento por uno más grande», dijo, dejando constancia además de que Tigre no extendería el transfer internacional para que Pereira pudiera jugar oficialmente en Nacional si antes no se resuelve esta situación.
En la sede de Nacional, mientras tanto, se ocuparon de liberarse de responsabilidades y destacar que el problema es únicamente entre la institución y los empresarios.
«El pase es mío»
Ayer tras su primer movimiento de fútbol a las órdenes de Carreño volvimos a conversar con el futbolista argentino, inquiriendo sobre la polémica que se creó en Buenos Aires, a la que no le dio importancia. Pereira dijo respecto al movimiento: «Estuvo bien; recién estoy conociendo a mis compañeros, pero me sentí muy bien, muy cómodo. Acá la gente es muy parecida a la de Argentina, así que no me va a costar nada. En la cancha me sentí cómodo también, hice lo que acostumbro a hacer siempre (…) no tengo un lugar fijo para jugar, prefiero ir para los costados, a veces esperar en el medio…»
Yendo al tema, el delantero, que llegó a Tigre procedente de Lincoln, de la Segunda B, llevado por el técnico Caruso Lombardi, explicó que «el pase es mío. Yo firmé por un año con Tigre pero el pase siempre fue mío; siempre fui pasando de un club a otro en los que estuve (inferiores de Boca y Newell’s, entre otros) con el pase en mi poder…y ahora en Tigre están enojados porque me fui. Nunca pensé que se iban a enojar tanto, pero esto es así, el fútbol es así: uno tiene una oportunidad y la aprovecha. No estoy obligado a jugar toda la vida en Tigre.»
El delantero agregó que pese a la tensa situación «estoy muy agradecido con el club, e incluso voy a firmar para que a Tigre le llegue una plata…»; aclaró que no será en esta ocasión, seguramente, «pero lo voy a hacer», y agregó sobre el tema en cuestión: «Hoy (ayer) hablamos telefónicamente con mis representantes y ni hablamos del tema, así que no pasa nada. Incluso, está saliendo uno de los muchachos que trabaja para ellos para acá para empezar a buscar apartamento, así me puedo establecer y hacer venir a mi novia. Si hubiera problemas ni se movían.»
Y finalizó, contrariando las declaraciones citadas por Olé: «Nos reunimos y me propusieron un sueldo con el que no estaba de acuerdo, y lo del departamento no es cierto, no me habían cambiado a uno más grande: lo hicimos junto a mi representante.»
Como anunciábamos en la víspera, se trata de una situación que se vive permanentemente en el fútbol uruguayo, con la única diferencia de que Nacional está en el otro extremo de la piola. Que se arreglen Tigre y los representantes, dicen los tricolores. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad