En Tigre no sabían nada
La realidad que habitualmente sufren Nacional y el resto de los equipos uruguayos ayer se vivió al revés, al invertirse los habituales roles y transformarse los tricolores en «compradores» de un futbolista argentino. En horas de la mañana, el futbolista surgido en las inferiores de Boca Juniors (que luego pasara por Rosario Central y Newell’s Old Boys) concurrió a cumplir con la revisación médica acompañado de su representante Walter Tamer y César Menotti, el hijo del recordado «Flaco» que también cumple funciones de intermediario y es físicamente un verdadero calco de su padre. Mientras Nacional comenzaba a cerrar su llegada, en la vecina orilla el ambiente estaba «espeso» entre los dirigentes de Tigre, que hasta último momento aseguraban que no podía concretarse su negociación, despreciando las informaciones que surgían en Montevideo.
Colegas del diario Olé pidieron informaciones sobre lo que estaba pasando en la sede tricolor, casi al mismo tiempo que LA REPUBLICA consultaba a Menotti sobre el tema: «La ficha es del jugador, y Tamer acaba de firmar su incorporación a Nacional», dijo, mientras descalificaba con un gesto a los directivos del equipo argentino. El negocio lo cerró el empresario, luego lo comunicó al jugador, y después de concretado, lo comunicará a los dirigentes de Tigre. Lo mismo que sucede con los futbolistas que emigran de Uruguay, pero mirado desde otro ángulo. *
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