"El Chori" partió en el momento justo

Como se esperaba, también el celular de Gonzalo Castro sonó para comunicarle que debía partir. El domingo a la noche, «El Chori» recibió la confirmación de que su futuro estaba en el Mallorca español y continuó la lista de bajas albas que apuraron Jorge Martínez y Godín, pero al menos «entornó la puerta», ya que parece que Pablo Caballero quedará algunos meses más en los tricolores, mientras no han surgido nuevas informaciones acerca de los casos de Viana y Muslera.

La noticia tan esperada por el trinitario formado en el fútbol duraznense no pudo llegar en mejor momento. Después de dos o tres frustraciones, Castro sufrió el tan anunciado bajón cuando se pospone una transferencia y ­coincidentemente con una racha de lesiones­ empezó a mermar su rendimiento.

Un «tira y afloje» entre Alarcón y Casal lo obligó a entrenar solo cuando empezaba el año; en medio de rumores acerca de su inminente pasaje a River argentino, realizó algunas declaraciones que pusieron a parte de la hinchada en su contra y para colmo su rendimiento en el Torneo Clausura lo hizo llevarse varios silbidos de la tribuna.

«Si no tiene ganas que no juegue» o «que se vaya ya mismo» se convirtieron en frases habituales en el Parque Central, transformando en villano a quien fuera hijo pródigo. Quiso el destino ­y los consejos de algún compañero veterano, dicen­ que Castro volviera por sus fueros en los últimos partidos de la Liguilla y con goles suyos Nacional venciera nada menos que a Peñarol y Defensor para ganar la Liguilla. Al final fueron sus últimos partidos oficiales en el club. Los que hicieron que se vaya de otra manera. Sin quererlo, se fue en el momento justo. *

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