Norteñas
Brutus
El haitiano Joel Brutus, ganador en Río 2007 de una medalla de bronce en el peso máximo del judo, es un gigantón simpático de 140 kg que en alguna oportunidad soñó con ser jugador de football americano. Aunque «pensándolo bien mi nombre encaja bien con el judo», según él mismo reconoce tras contar para la prensa local una historia que arrancó en su país y se desarrolló en Brooklyn, Estados Unidos. «Soy y seré siempre haitiano. Hablo francés y el dialecto local con fluidez y los haitianos valoran eso», dijo Brutus. En Santo Domingo 2003 el gigantón, ingeniero electrónico de profesión, ganó la plata en su división al perder la final ante el brasileño Daniel Hernandes. Cuatro años más tarde volvió a subir al podio del judo. ¿Otra vez tú Brutus? *
Bajo la lupa
Los atletas que participan en los Juegos están bajo lo lupa de la medicina a partir de una serie de estudios que intentan levantar las interrogantes ligadas al esfuerzo en la competición de alto rendimiento. Las alteraciones hormonales y la densidad ósea entre las mujeres y el análisis del impacto de la actividad física en las articulaciones, en hombres y mujeres, son sólo algunas de la áreas que los estudios pretenden abarcar. Ese tipo de investigación, común a nivel de Juegos Olímipicos, se realiza por primera vez en los Panamericanos. *
Espíritu
La influencia de los Panamericanos llegó a la cocina carioca y los chefs de los pricipales restaurantes de la «Ciudad Maravillosa» crearon una serie de platos que evocan la justa. Tal es el caso del encargado de la cocina de un conocido «resto» que homenajeó al tricampeón panamericano brasileño, el velerista Roberto Scheidt, colocando en su menú un plato denominado «Oro».
La especialidad consta de filet mignon y foie gras y se vende al módico precio de 45 reales (25 dólares). Las ofertas en ese sentido se extienden a tragos especialmente creados y que también evocan a Río-2007. (AFP) *
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