México intenta revertir golpe anímico

México inició ayer su camino en la Copa América de Venezuela-2007, con vistas al debut ante Brasil, casi sin tiempo de recuperarse por el golpe sufrido en la final de la Copa de Oro y con las dudas por lesiones de Jared Borgetti y Andrés Guardado, dos figuras clave en el equipo de Hugo Sánchez.

La delegación azteca se refugió en silencio desde su llegada en la madrugada del lunes en un hotel de Puerto La Cruz, frente a las costas del Caribe, acusando el impacto recibido, y sólo asomarán sus rostros en un entrenamiento vespertino en un campo contiguo al estadio local.

Las eventuales bajas de Borgetti, quien salió por un desgarro en el partido del domingo por la Copa de Oro de la Concacaf, y de Guardado, víctima de un fuerte golpe en la cabeza que obligó a llevarlo a un hospital, abrió nuevos interrogantes sobre las posibilidades de México en la justa continental, pese al optimismo de Sánchez. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje