¿Dónde fueron a parar?
Lo más grande que le pasó al fútbol uruguayo en la década del 90, es fácil de adivinarlo, se trata sin dudas de Malasia 97.
En el Campeonato del Mundo Sub 20, los celestes volvieron a jugar una final. Habían pasado 47 años de la última y todos coincidimos que fue una verdadera hazaña, llegar hasta el último partido.
Hoy quiero junto a ustedes, repasar qué ha sido la vida de cada uno de aquellos protagonistas inolvidables.
El conductor del equipo Víctor Púa, sigue trabajando en la «fábrica» de jugadores celestes, lo cierto es que está escondido y como se sabe, el «mandadero» lo quiso hacer trizas y si no pudo, se debió a que Víctor tiene a la gente, al pueblo, con él. Víctor Púa debió estar junto a Passarella por lo menos. Es conocida mi posición en cuanto a que Púa tendría que haber sido el técnico de la Selección mayor, pero como dicen los muchachos de ahora, ya fue.
Si repaso el equipo me encuentro con Gustavo Munúa, para mí era el arquero con mayor futuro del fútbol uruguayo, hace casi un año y medio que no juega. Está escondido atrás de Romay en Nacional y desapareció de las marquesinas futbolísticas.
Me preocupa, por la calidad indiscutible de Munúa. Sigo con Carlos Díaz, el lateral derecho santalucense, por suerte se encontró con Manolo Keosseian que lo está recuperando y parece que vuelve al nivel. Esto me hace pensar en un encuentro cercano con la celeste grande. Jugador de garra, temperamento y de contagio. Alejandro Lembo es de los pocos que ha encontrado un rumbo lleno de éxitos y hoy por hoy es un zaguero de categoría.
Martín Ribas, se fue como muchos jóvenes a Europa, solo jugó en la Peruggia con continuidad, temperamental, ideal para imponer respeto en el fondo. De Pelegrín escribía el miércoles pasado, –¿donde está, no juega más–? una lástima, pie zurdo, con mucha experiencia celeste desde niño, parece que se perdió. Alejandro Melogno, sé que está en el Murcia de España, no le fue bien en Argentina, nunca jugó en San Lorenzo, estuvo en varios equipos del Nacional B en el vecino país. También no ha sido bueno lo posterior al mundial deportivamente hablando para el flaco buen zaguero ex Rentistas.
En los volantes, Coelho sigue en Nacional, es de los que ha tenido más continuidad, está en la Selección mayor, con altibajos el artiguense es de los pocos que sigue «vivo».
Callejas nunca más volvió a ser el del mundial juvenil, ahora parece que vuelve a la ruta que uno se imaginó por su buen porte de jugador y su capacidad. Inti Podestá fue a España, se lesionó y hace mucho tiempo que está parado. Podestá era una de las apuestas grandes que tenía el fútbol uruguayo para la posición tradicional del «ocho». Si será grande Pablo García que jugando poco en tres años, igualmente se salva y es por unanimidad el mejor jugador celeste hasta ahora en las actuales Eliminatorias mundialistas. Su clase es lo que se impuso sin dudas, frente a la adversidad de estar en malos equipos españoles, su futuro futbolístico sigue siendo incierto y desconocido.
De los de arriba, Zalayeta hay que ayudarlo, tiene que jugar sino se pierde definitivamente, esto si sucede, es un «asesinato» para el pobre fútbol uruguayo. Zalayeta no es un jugador más. Por suerte el Nico Olivera parece que se acomodó en el Sevilla a la titularidad.
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