NACIONAL SIGUE EN LA ETERNA BUSQUEDA DE UN LATERAL IZQUIERDO

La maldición del seis

Hace algún tiempo lucir el número 6 en la espalda era un motivo de orgullo para un jugador de fútbol. No hay que irse demasiado tiempo atrás, apenas unos diez años, para recordar que esa camiseta se le confiaba al marcador de punta zurdo, aquel que tenía la delicada misión de intentar anular al puntero derecho, generalmente el futbolista más habilidoso del equipo rival.

Uruguay fue históricamente una fábrica de marcadores, desde los lejanos tiempos de Rodríguez Andrade hasta los más recientes de Martín Mugica o «El Cacho» Caetano, pasando por los inolvidables Alfonso Domínguez o José Luis Pintos Saldaña, sin olvidar a Daniel Martínez, todos encargados de «borrar» a grandes figuras de los adversarios.

Pero en los últimos tiempos, desde que Europa imperializó el fútbol hasta convencernos de jugar sin punteros, junto a la variabilidad que tienen los números en las camisetas de los jugadores sin importar qué puesto ocupen, el viejo 6 ha caído en desgracia. El ocaso había comenzado cuando los argentinos impusieron el estilo de otorgarles el número 3 y que el zaguero central jugase con el 6, y con el propio Nacional del año 80, prolijamente numerado del 1 al 11 a la vieja usanza con la excepción de Washington González y Víctor Espárrago, que trocaron los números habituales.

Cuando los «marcadores de punta» pasaron a ser historia, los que defendían las bandas se transformaron en laterales y tiempo después en carrileros, con funciones mucho más ofensivas, llegando hasta los Roberto Carlos o Juan Pablo Sorín de nuestros tiempos, pero en nuestro país nos ha costado adaptarlos a la nueva realidad.

El problema que ha afrontado también la propia selección uruguaya y la mayoría de los equipos del fútbol oriental, es desde hace tiempo el principal desvelo de Nacional, que aún en época de éxitos (ganó seis de los últimos diez campeonatos uruguayos) sigue teniendo su talón de Aquiles en el costado izquierdo de la defensa.

 

Búsqueda constante

El plantel tricolor está de vacaciones, al igual que su técnico, pero en la mente de Daniel Carreño el gran problema vuelve a estar latente en este período de pases, pues se anuncia que el entrenador partió hacia Brasil de vacaciones pero también con la misión de encontrar un lateral izquierdo para reforzar el equipo.

Los del Parque Central llevan ya diez años sin encontrarle una verdadera solución a su dilema, y apenas han logrado disimular su carencia apostando a la entrega y el sacrificio de futbolistas que juegan en otros puestos, como Leites en su momento y recientemente Agustín Viana.

Después de tiempos oscuros para Nacional, donde pasaron por ese puesto Gerardo Severo, Juan Souza, Mario Gastán, «El Flaco» (Leonardo) Jara, Juan Morán o Dardo Pereira, el último gran lateral zurdo tricolor parece haber sido Federico Bergara, pero desde la ida del «Laca» los nombres han desfilado uno tras otro: primero «dio una mano» Gianni Guigou, luego aparecieron -entre otros- los brasileños Adalto Batista y Wesley Fernandes, el argentino Raúl «Pacha» Cardozo con su fama a cuestas, y hasta el mexicano Gilberto Jiménez, que apenas jugó diez minutos (César Pellegrín ni llegó a debutar oficialmente).

Las penas tricolores parecieron terminarse cuando tras varios intentos lograron contratar a Claudio Dadomo, pero el ex bohemio tampoco respondió a sus antecedentes y se fue por la puerta de atrás, igual que Diego Fernández y Víctor Martínez, otro juvenil que «pintaba lindo»; «El Hueso» Romero en 2004, Ignacio La Luz, demasiado intermitente, y Daniel Leites, que nunca terminó de ganarse la simpatía de los hinchas, también fueron víctimas del fenómeno.

Buscando soluciones mágicas también anduvieron por esa zona «O Jota» Morales, Regueiro y Peralta vestidos de carrileros, e incluso Maureen Franco, que apuntaba para ser la solución al eterno problema pero Lasarte no confió en sus posibilidades, al margen de que el duraznense tampoco rindió cuando fue convocado.

En el último semestre desfilaron por ese puesto La Luz y Pablo Alvarez en un par de partidos, pero terminó siendo Viana el que «salvó la plata»después del rotundo fracaso del hondureño Bany Lozano y el camerunés Ollé Ollé.

 

Siguen buscando

La maldición de los laterales izquierdos no se limita a los futbolistas que llegaron al club, también son decenas los nombres de jugadores por los que se hicieron gestiones -en algunos casos de forma casi desesperada- que finalmente no prosperaron. En varios períodos de pases los tricolores anunciaron la inminente llegada de Brahman Sinisterra y en otras ocasiones de sus compatriotas Gerardo Bedoya y Foad Maziri, entre otros colombianos, pero también se hicieron gestiones por Gonzalo Vicente, Diego Ciz, Ruben Fernández y Pablo Lima, mientras algunos técnicos pedían como prioridad la llegada de un brasileño; en la última temporada, nada más, dirigentes habían dado por hecha la llegada de Andresinho, del Flamengo, o de Víctor «Boleta» Lucky Villarmosa, del Madereira portugués.

Ahora se dice que Carreño puede traer novedades desde Brasil, que el gerente deportivo Daniel Enríquez ya tiene en carpeta un nombre que se mantiene en reserva, y que un juvenil de veinte años emerge de divisiones formativas con enorme potencial. Habrá que ver si logran vencer una historia negra que casi cumple diez años. *

 

Con Casal

El gerente albo Daniel Enríquez se reunirá en la presente jornada con uno de los integrantes del Grupo Casal, para conversar entre otros temas de las situaciones de Castro, Martínez y Sosa. También de Diego Godín, de quien se anuncia en España tiene ya un pie en el Zaragoza. *

 

Otra vez

Además de los nombres de Gerardo Alcoba, Richard y Javier Morales, Martín Parodi e incluso Andrés Scotti, aparece ahora entre los principales candidatos a llegar a Nacional el delantero Sergio Blanco, otra vieja aspiración de los parquenses, que se encontraba jugando en China. *

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