PESE AL ALUVION DE ARGUMENTOS QUE PRESENTO NACIONAL

Los clubes salvaron a Cardellino

La moción presentada por la delegación de Nacional para condenar a Juan Daniel Cardellino, no tuvo eco en el resto de las instituciones que en la noche de ayer participaron de la Asamblea de Clubes de la AUF. Solamente Juventud, Tacuarembó y Frontera acompañaron la moción de Nacional, habiendo prosperado la presentada por Huracán Buceo (se presume que a pedido de su ex presidente Eugenio Figueredo) que consistía en mirar hacia el futuro, dejar atrás los lamentables episodios sufridos por el fútbol uruguayo con los árbitros, y encomendar al Comité Ejecutivo la realización de gestiones ante las autoridades internacionales marcando la protesta formal por los perjuicios sufridos hasta el momento.

Algo de eso ya ha ocurrido, puesto que Figueredo le encomendó a Iocco que en su viaje a Zurich, donde participa actualmente de reuniones de la Comisión Técnica de FIFA, de la cual forma parte el presidente albo, que realizara gestiones para la AUF, de acuerdo a lo manifestado en la Asamblea por el delegado tricolor, doctor Alejandro Balbi.

Dante Iocco mantuvo conversaciones con Carlos Alarcón y Nicolás Leoz, altas autoridades de la Confederación Sudamericana de Fútbol, logrando por lo pronto que se cambiara al árbitro designado para Bolivia-Uruguay, que en principio sería un brasileño, pero finalmente se cambió por el argentino Horacio Elizondo.

La alocución de Balbi

El delegado albo realizó una extensa y documentada alocución, ganándose tras la misma la felicitación de José Carlos Domínguez, puesto que Balbi se refirió a los despojos sufridos no sólo por Nacional sino por el resto de los uruguayos, incluido Peñarol.

Balbi realizó una profunda investigación referida a los arbitrajes de 220 encuentros disputados en torneos sudamericanos y reveló interesantísimos datos, como por ejemplo que Edilson Pereira, el brasileño que arbitró Nacional-Boca, tenía un solo antecedente en partidos internacionales, el disputado entre Corinthians y Palmeiras por la Libertadores, oportunidad en la que se enfrentaron dos equipos brasileños, misma nacionalidad que el árbitro. Balbi comentó en la Asamblea que le había pedido a Cardellino le pusiera un juez con antecedentes para el decisivo encuentro ante Boca, y grande fue la sorpresa al encontrarse con el desconocido Edilson Pereira.

El delegado tricolor apeló también a dos informes de prensa, uno aparecido en el programa Pasión de Tenfield, y el otro el publicado por LA REPUBLICA en la contratapa del suplemento deportivo del lunes, en los cuales se detallaban todos los perjuicios sufridos por el fútbol uruguayo en los últimos meses.

Premian a quienes nos perjudican

Alejandro Balbi encaró al presidente Figueredo, a quien preguntó ¿cómo puede ser que se me diga que la Confederación demuestra sensibilidad manteniendo en el congelador a los árbitros que cometen este tipo de errores, cuando inmediatamente los vemos arbitrando partidos importantes? Señaló, además, que el paraguayo Torres, que no sancionó el clarísimo penal sobre Richard Morales en el partido Nacional-Corinthians, en la víspera (por el martes) fue cuarto árbitro en River Plate-Universidad de Chile, encuentro en el que el juez principal fue Robert Troxler, que sancionó un penal contra Uruguay, en el partido ante Chile, luego de haber señalado tiro de esquina.

Pero no se quedó allí Alejandro Balbi. Luego preguntó con gran dosis de ironía, si la designación para arbitrar la final Intercontinental era el castigo que la Confederación Sudamericana de Fútbol aplicó al colombiano Oscar Ruiz, por aquel penal sancionado contra Uruguay en Maracaná, e interrogó si la nominación de Daniel Giménez para la próxima fecha de la Eliminatoria también era un castigo por el pésimo arbitraje que tuvo en Bogotá, donde perjudicó abiertamente a Uruguay ante Colombia.

El delegado albo dejó en mala posición a Juan Daniel Cardellino cuando, tras esta avalancha de datos, recordó que nuestro compatriota había permitido la designación del argentino Daniel Giménez para el partido entre Uruguay y Chile por el Torneo Pre Olímpico, oportunidad en la cual la selección argentina también se estaba jugando la clasificación.

Los dólares de Cardellino

Acto seguido, Alejandro Balbi, prosiguió con su extensa alocución para refirirse al sueldo y viáticos de Juan Daniel Cardellino, revelando que embolsa $15.000 mensuales como sueldo, pero además, cada vez que viaja por la Confederación Sudamericana de Fútbol, por actividades ya sea de juveniles Sub 17 o Sub 20, cobra 350 dólares diarios de viáticos.

Balbi se quejó porque Cardellino no pide licencia cuando viaja al exterior, entonces a fin de mes cobra el sueldo completo, pese a que no trabajó todos los días que debería haberlo hecho. Además, se le pagan $15.000 mensuales por un cargo que no ejerce, expresó Balbi, ya que como Instructor de la Escuela de Arbitros de la AUF, no realiza cursos ni nada parecido.

La moción que no prosperó

Tras su extensa y documentada alocución, el delegado de Nacional, doctor Alejandro Balbi, presentó la moción para «condenar la conducta omisa desde el punto de vista funcional, de Juan Daniel Cardellino, como miembro del Comité de Arbitrajes de la Confederación Sudamericana de Fútbol, por no defender debidamente los intereses deportivos y económicos del fútbol uruguayo». Esta moción fue acompañada solamente por Tacuarembó, Frontera y Juventud, por lo que prosperó la presentada por Huracán Buceo, para simplemente «encomendar al Comité Ejecutivo a realizar gestiones ante las autoridades internacionales, marcando la protesta formal por los perjuicios sufridos hasta el momento».

De esta forma, pese al aluvión de argumentos presentados por la delegación de Nacional, el resto de los clubes decidió salvar a Cardellino, al menos por ahora.

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